España


Tenía un sello característico que decía “Corrales me facit” para dejar testimonio en todas sus obras. Nació en un lugar llamado Isla, en la vecindad de Trasmina, obispado de Burgos. Solía llamarse a sí mismo “hijo de García Hernández de los Corrales”. Mientras estuvo en la Península fue maestro mayor de las Reales Fábricas. Contrajo matrimonio con Clara de Soto, hija legítima de Sancho Avendaño y Clara González de la Sota, con quien tuvo tres hijos; dos de ellos nacieron en Quito y el otro en Lima. Falleció en la Ciudad de los Reyes, el 26 de abril de 1612. Permaneció en la Real Audiencia de Quito por espacio de siete años.

Parece ser que Corral fue el primer arquitecto civil que llegó al territorio de la Real Audiencia. El 7 de enero de 1604 aparece en un concierto como maestro del arte de la cantería de ciertas obras que no se han identificado. Entre sus trabajos arquitectónicos consta la bóveda de la Capilla Mayor de la iglesia de La Merced. La obra tomaría un año, a un costo de tres mil quinientos patacones. A través de su discípulo Juan Quintana, se comprometió con los jesuitas a construir un horno de cal y una calera, ubicados en el valle de Sanlgolquí.

Juan del Corral

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 198, 199

En 1552 nace probablemente en España. En 1575 ganó un concurso para construir la Catedral de Cartagena. En él participaron además Hernando Esteban, Juanes Guerra y Eugenio de la Vega. Fue nombrado obrero mayor de la fábrica, con un sueldo de cincuenta maravedíes anuales y veintidós reales de jornal por cada día que trabajase en la obra. Entre 1575 y 1585 trabajó en la Catedral. En 1585 durante el saqueo de Cartagena por la escuadra de Drake, fue destruida parte de la Catedral. En 1592 fue nombrado Maestro Mayor de la ciudad. En 1598 se emprendieron los trabajos de reconstrucción de la Catedral. Se trabajó en la torre, para la cual labró las piedras el cantero Juan de Urrea. En 1600 se desplomó la nave central y una lateral, motivo por el cual Simón González tuvo que responder ante el cabildo quien lo hizo responsable de los daños y le exigió una indemnización. En 1602 continuó trabajando en la Catedral con dinero concedido por un donativo del rey y las limosnas que reunió don Diego Fernández de Velasco. En 1603 dirigió las obras del convento de San Diego, hoy cárcel de Cartagena, cuyo claustro estaba labrando. En 1611 dirigió las obras de la iglesia del convento de San Diego. Esta iglesia era de piedra de cantería y muy bella pero fue destruida por una explosión. Debió morir en Cartagena.

 Catedral de Santa Catalina de Alejandría, Cartagena, Colombia

Enrique Marco Dorta: “Cartagena de Indias”. Escuela de Estudios Hispano-Americanos de Sevilla. Sevilla, 1951.

Nació en Madrid, España. En 1659 obtuvo el permiso del Cabildo Eclesiástico de Santa Fé de Bogotá, para construir en el sitio donde se había levantado la primera Catedral, una iglesia dedicada al culto del Santísimo Sacramento. El 28 de octubre de 1660 se colocó la primera piedra y la dirigió hasta su muerte en 1700. Fue enterrado en la Capilla del Sagrario.

La Capilla del Sagrario está situada en el Costado Oriental de la Plaza de Bolívar. Esta ha sido víctima de varios terremotos y vuelta a reconstruir en diferentes épocas. Actualmente sus puertas se mantienen cerradas durante la mayor parte del año y sólo se abren para ceremonias especiales. En su interior se conservan más de 36 cuadros de Gregorio Vásquez Arce y Ceballos.

Camilo Pardo Umaña: “Las Catedrales de Bogotá”. Boletín de Historia y Antigüedades. Volumen XXXIV, números 396 y 397, Bogotá, octubre y noviembre de 1947.

Debió nacer cerca de 1547 en la Villa de Iznalloz, donde trabajaban su padre y su hermano Ambrosio en la construcción de la iglesia mayor de dicho pueblo. Hijo de Alonso de Aguilera y de Teresa Ruíz Barranco. Entra como aprendiz con su padre y hermano, donde se instruyó en parte de su oficio. Se casó con Jerónima Gudiel. Estuvo trabajando en el Reino de Castilla, en Aranjuez como cantero. Participó en la guerra de Granada, alistándose en las huestes de don Juan de Austria contra la sublevación del moro Aben-Humeya. El 19 de agosto de 1593 fue nombrado maestro mayor de la Catedral de México, esto debido a la muerte de Claudio de Arciniega. El 17 de junio de 1594 aparece en un documento del Santo Oficio donde se establece la limpieza del linaje de este artista para darle título de familiar (optar por un cargo) de dicha institución. Fallece cerca de 1601.

Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, INFORMACION DE DIEGO DE AGUILERA PARA OPTAR A UN CARGO EN EL SANTO OFICIO DE LA INQUISICION DE MEXICO 1953, vol. VI, núm. 21, pp. 95-117

Nació en Amberes. Desde muy joven entró al servicio de España. Entre 1658 y 1662. Trabajó en Flandes al servicio del Rey de España. En 1662 se trasladó a América. Sus primeros trabajos los realizó en Puerto Rico. Llegó a Santa Marta, Colombia, en donde construyó dos castillos e intervino activamente en la batalla librada contra unos piratas que se habían hecho dueños del fuerte de San Vicente. Luchó contra otros piratas que habían atacado la ciudad de Mompox. Construyó un fuerte de fajinas en la isla de Talaigua, con el fin de defender el cauce del Río Magdalena. Viajó a Cartagena en donde trabajó para el Gobernador don Antonio Vergara Azcárate. Viajó a Maracaibo en comisión de servicio. En 1685 regresó a Cartagena. Allí el gobernador don Juan Pando de Estrada, le encargó la construcción de los parapetos de la muralla, que iban desde San Pedro Mártir hasta la puerta del Puente de Getsemaní. Obtuvo el cargo de Teniente de Ingeniero Mayor. En 1688 dibujó los planos de la reconstrucción de la Muralla de la Marina. En 1690 fue nombrado Ingeniero Mayor de Cartagena y costas de Tierra Firme. En 1693 falleció en Cartagena.

Enrique Marco Dorta: “Cartagena de Indias”. Publicaciones de la Escuela de Estudios Hispano Americanos de Sevilla. Sevilla, 1951, p. 118.

A principios del siglo XVII llegó a Nueva España procedente de Sevilla, en compañía de su esposa, Inés de la Cruz, y de sus tres hijos: Úrsula de la Cruz, Melchora de los Reyes y Pedro Ramírez. Ya en la ciudad de México, y tras enviudar, contrajo segundas nupcias en mayo de 1626 con Isabel de Ábrego, natural de esta ciudad de México. Como fruto de este segundo matrimonio, de acuerdo con los registros parroquiales de la catedral, nacieron cuatro hijas más: Josefa (Josepha) (1629), Catalina (1630), Damiana (1633) y Francisca (1636), las cuales habrían de nacer prácticamente por los mismos años que sus nietos, procreados también en México por los hijos del primer matrimonio. Resulta difícil establecer la fecha de muerte de Diego Ramírez, pero podemos suponer que debió de ocurrir hacia finales de la cuarta década del siglo XVII, pues en 1636 nació su última hija Francisca y en septiembre de 1638 parece fungir como padrino de su nieto Pedro Ramírez, el mozo.

Árbol genealógico

Diego Ramírez - Primer Matrimonio

Diego Ramírez - Segundo Matrimonio

Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, RUIZ GOMAR C., ROGELIO, NUEVAS NOTICIAS SOBRE LOS RAMÍREZ, ARTISTAS NOVOHISPANOS DEL SIGLO XVII, 2000, vol. XXII, núm. 77, pp. 67-121

Alarife español radicado en Quito. Fue hijo de Bartolomé Sánchez y de Violante Mellor, y nació en Alicante, Reino de Valencia, en 1656. Adoptó dos niñas huérfanas: María Tomasa y María Bernarda. Llegó a Quito en 1694 y casi de inmediato comenzó a trabajar en la iglesia de El Sagrario, como consta en el contrato suscrito el 5 de noviembre de ese año con la cofradía del Santísimo Sacramento, con una paga de cuatro mil quinientos patacones. Dos mil doscientos cincuenta para comenzar el trabajo, mil ciento veinticinco a mediados de la obra y el resto al concluirla.

El 10 de septiembre de 1700 se comprometió a hacer una obra de cal y canto para el pasadero de los prevendados de la Santa Iglesia Catedral en la Cofradía del Santísimo Sacramento. La obra debía terminarse en ocho meses a un costo de dos mil pesos de a ocho reales. En 1701 le contrataron los mercedarios para arreglar la iglesia deteriorada por el terremoto de 1698, a cambio de una paga de ocho mil pesos. En 1702 trabajó con precisión y celeridad la portada de la iglesia de Santa Catalina a un costo de mil seiscientos pesos. En 1705 construyó un pasadizo en el convento de las conceptas y también el claustro principal, por tres mil quinientos pesos. Murió en 1707.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 203, 204

Iglesia del Sagrario Quito

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