Nació en Amberes. Desde muy joven entró al servicio de España. Entre 1658 y 1662. Trabajó en Flandes al servicio del Rey de España. En 1662 se trasladó a América. Sus primeros trabajos los realizó en Puerto Rico. Llegó a Santa Marta, Colombia, en donde construyó dos castillos e intervino activamente en la batalla librada contra unos piratas que se habían hecho dueños del fuerte de San Vicente. Luchó contra otros piratas que habían atacado la ciudad de Mompox. Construyó un fuerte de fajinas en la isla de Talaigua, con el fin de defender el cauce del Río Magdalena. Viajó a Cartagena en donde trabajó para el Gobernador don Antonio Vergara Azcárate. Viajó a Maracaibo en comisión de servicio. En 1685 regresó a Cartagena. Allí el gobernador don Juan Pando de Estrada, le encargó la construcción de los parapetos de la muralla, que iban desde San Pedro Mártir hasta la puerta del Puente de Getsemaní. Obtuvo el cargo de Teniente de Ingeniero Mayor. En 1688 dibujó los planos de la reconstrucción de la Muralla de la Marina. En 1690 fue nombrado Ingeniero Mayor de Cartagena y costas de Tierra Firme. En 1693 falleció en Cartagena.

Enrique Marco Dorta: “Cartagena de Indias”. Publicaciones de la Escuela de Estudios Hispano Americanos de Sevilla. Sevilla, 1951, p. 118.

De los seis personajes vinculados por parentesco al apellido Antonelli, el único que nació en España fue Juan Bautista Antonelli, hijo de Bautista Antonelli y de María de Torres. Juan Bautista Antonelli, en varios documentos identificado como “el mozo” a fin de evitar confusión con la repetición del nombre, nació en Madrid en el año de 1585, un año antes del viaje que Bautista, su padre, realizó al Caribe en 1586. Hasta la edad de 19 años casi no tuvo contactos con su padre y, seguramente, sólo pudo estar con él en 1588 (tenía tres años) cuando Bautista y Juan de Tejeda, gobernador de Cuba, regresaron a Madrid para tratar múltiples puntos del proyecto defensivo del Caribe. En 1589, Bautista Antonelli padre, regresó a Cuba y no fue sino quince años más tarde, en 1604, cuando viajó nuevamente a Madrid. Para ese momento Juan Bautista tenía 19 años, es decir, una edad bastante madura como para acompañar a su padre al Caribe. Fue el viaje que los llevó a inspeccionar las salinas de Araya.

La visita a Venezuela, en Araya, Cumaná y la isla de Margarita fue relativamente corta; de allí siguieron hacia Cuba donde Cristóbal de Roda Antonelli estaba al frente de las fortificaciones desde 1594. En La Habana, Bautista Antonelli padre se separó de su hijo Juan Bautista quien, desde ese momento, quedó al lado de su primo Cristóbal de Roda. Roda era 24 años mayor que Juan Bautista, lo cual le asigna una edad de 43 años al momento de encargarse de su primo Juan Bautista “el mozo” que contaba con 19. Fueron 18 años de entendimiento, colaboración y amistad arraigada en un afecto familiar mucho más sólido del que tuvo con su progenitor. Cuando Bautista Antonelli murió en Madrid el año de 1616, dejó todos sus bienes a los Carmelitas Descalzos y a los pobres de Gatteo, su pueblo natal. Su hijo Juan Bautista, único heredero, ni siquiera se menciona en los documentos que reparten la herencia.

En 1610 viajó a España para informar a la corte del estado de las obras y, en 1618, repitió el mismo viaje para informar de los daños ocasionados por un fuerte huracán. Los daños fueron cuantiosos en las murallas y baluartes de la costa debido a los socavones producidos por el embate de las olas; además, varias zonas de la ciudad fueron anegadas causando daños en viviendas y depósitos.

En 1622 fue a la península de Araya, en Venezuela, para iniciar la construcción del castillo que iba a eliminar el robo de la sal que de manera descarada, pero muy organizada, los holandeses llevaban a cabo todos los años. Permaneció por ocho años seguidos al frente de los trabajos, hasta 1630, cuando el gobernador de Cumaná, Cristóbal de Eguino, lo envió a Madrid para informar al rey y a la Junta de Guerra de todas las obras realizadas y a punto de terminarse.

En Puerto Rico estuvo unos cuantos meses en el Morro, modificando la Puntilla y construyendo nuevas plataformas. Satisfecho con las intervenciones de Juan Bautista, el gobernador Henrique Henríquez le pidió que antes de regresar a Cumaná-Araya viajase nuevamente a Madrid para explicar las nuevas trazas que había delineado. Al llegar a la península se enteró de la muerte de su primo Cristóbal de Roda, acaecida el 25 de abril de 1631. El rey le confirió el título de Ingeniero Militar de Indias con sede en Cartagena y con el sueldo de mil ducados anuales, lo mismo que devengaba su primo Cristóbal de Roda.

Para el mes de agosto de 1633 se encontraba nuevamente en Araya y pocos meses después en Cartagena de Indias. En 1635 viajó a Puerto Rico donde inspeccionó y ordenó modificaciones en las fortificaciones de la ciudad y de la bahía. De Puerto Rico siguió para Cuba donde, en su calidad de Ingeniero Militar de Indias, “corrigió, reparó y aumentó sus fuerzas” tanto en La Habana como en Santiago.

Los últimos diez años de su vida los dedicó a las fortificaciones de Cartagena de Indias y Portobelo. En 1645 estaba construyendo el baluarte de Santa Catalina que, juntamente al de San Lucas, formaba el Frente de tierra de la ciudad amurallada. En diciembre de 1649 murió en esa misma ciudad y con su desaparición también se extinguió el apellido de los Antonelli en América.

Castillo de Santa Barbara - Juan Bautista Antonelli

La imagen corresponde a un mapa cuya autoría es de Andrés Rodríguez de Villegas, gobernador de Margarita en el siglo XVII. El mapa fue preparado para en una reunión en 1623, con vistas a discutir la necesidad de la construcción de una fortaleza cerca de las salinas de Araya, que se encontraban en peligro de ser tomadas por los holandeses. En el mapa se encuentran fusionados elementos técnicos y descriptivos, se ilustra la fauna y topografía variada y abundante, la ausencia de elementos religiosos y los asentamientos humanos existentes, así como la actividad de extracción de sal realizada por los holandeses, todo esto en un relato visual y narrativo que combina ilustración de los acontecimientos con la explicación textual de los mismos.

Araya, Venezuela

Arte Colonial en VenezuelaEste miércoles me llegó este libro, cuyos autores son los historiadores Carlos F. Duarte y Graziano Gasparini. Aunque el libro es bastante sintético, creo que abarca completamente todas las formas de arte del periodo colonial en Venezuela. Va desde la arquitectura, hasta la pintura, escultura, orfebrería, mueble, etc. Menciona varios nombres de artistas y artífices, aunque no ahonda en sus biografías. No pretende ser de ninguna manera monumental, pero creo que es una buena forma de comenzar de conocer las formas artísticas desarrolladas en este país y este tiempo. Trae un bibliografía extensa si se quiere ahondar más en el tema y esta bellamente ilustrado. Como siempre les dejo la liga por si desean adquirirlo:

http://www.abebooks.com/servlet/SearchResults?sts=t&tn=arte+colonial+en+venezuela&x=0&y=0

ARTE COLONIAL EN VENEZUELA
CARLOS F. DUARTE
GRAZIANO GASPARINI
OFICINA CENTRAL DE INFORMACION
CARACAS 1974
265 PAGINAS

Iglesia de San Juan Bautista, Carora, VenezuelaLa iglesia de San Juan Bautista, en Carora, debió ser ejecutada en el siglo XVI. El incendio de 1831 del templo impiden saber los detalles de su construcción. El templo mide 35.4 x 14.5 m. Es un templo rectangular de tres naves. La fachada parece mucho más ancha porque por el lado de la Epístola presenta una capilla cuadrada con cúpula; y por el del Evangelio, un bautisterio simétrico sobre el cual se levantó una torre.

Historia del Arte Colonial Sudamericano, Damián Bayón et. al, Ediciones Polígrafa, 1989, p. 264

Catedral de Caracas, VenezuelaAunque Caracas fue fundado en 1567, no fue sino hasta 1614 que se decidió contar con una Catedral, esto debido en parte, a que en esa época Coro era la ciudad principal. El primer edificio para esa función fue ejecutado en 1638, era tan precario que a los tres años fue destruido por un terremoto. En 1665 se emprenden nuevas obras, de un carácter espectacular. Las llevará a cabo el maestro carpintero Juan de Medina en un tiempo de nueve años. Consta esta construcción de cinco amplias naves cubiertas por un gran techo de madera. Esas naves van separadas por filas de columnas octogonales que se unen entre sí por arcos formeros. En el siglo XVIII esa edificación voluminosa se ornará de una fachada realizada por Francisco Andrés de Meneses entre 1710 y 1713. La torre del lado izquierdo data de 1770 y fue realizada por una reedificación a consecuencia de temblores. La fachada de la Catedral caraqueña ha servido de modelo a otras iglesias venezolanas en el interior del país.

Planta de Catedral de Caracas, Venezuela

Historia del Arte Colonial Sudamericano, Damián Bayón et. al, Ediciones Polígrafa, 1989, p. 264

Catedral de Coro VenezuelaLa obra fue iniciada en 1583. Es un vasto edificio de 51 x 23.4 m con dos hileras de pilares circulares que reciben el peso del techo a dos aguas que cubre las tres naves. Un presbiterio poligonal se encuentra encerrado entre dos sacristías. Durante cinco años, entre 1608 y 1613, el maestro Francisco Ramírez proveniente de la Isla Margarita, realizó una cúpula sobre el presbiterio y dos bóvedas de cañón corrido sobre los locales adjuntos. El presbiterio poligonal puede ser una reminiscencia gótica. Después de un tiempo las obras quedaron interrumpidas, hasta que se le encarga a Bartolomé Naveda, modificar la portada, agregar contrafuertes a los muros y elevar una torre fuera de la masa del templo y situada en fachada del lado de la Epístola.

Historia del Arte Colonial Sudamericano, Damián Bayón et. al, Ediciones Polígrafa, 1989, p. 264