El Órgano Realejo de la Capilla de Canincunca, Cuzco, Perú

Instrumento construido a mediados del siglo XVII, es un órgano realejo de tono de seis palmos conformado por un teclado de 42 notas, con un total de 6 registros y 336 tubos sonoros dispuestos en forma cromática sobre la secreta, esta ultima construida íntegramente en madera de cedro según la tradición organera imperante en la zona. Los registros son accionados desde tiradores laterales que son extensiones directas de las correderas en la secreta, no estando al alcance del organista durante la ejecución. El instrumento se encuentra encerrado en una caja de estilo barroco elemental, con una fachada conformada por diecisiete tubos correspondientes al registro del Flautado, siendo estos los tubos sonoros de mayor tamaño del instrumento.

Les traigo este gran documental sobre este escritor de enorme trascendencia en la historia de Perú. Realizado por el programa “Sucedió en el Perú” y dirigido por Antonio Zapata, el cual ya hemos visto en este blog con anterioridad y que se ha convertido en uno de nuestros programas favoritos. Dividido en cinco partes, nos da diversas opiniones y puntos de vista sobre este autor de crónicas algunas veces fantasiosas. Espero lo disfruten.

Retrato de Inca Garcilaso de la VegaFue un escritor e historiador peruano. “Primer mestizo biológico y espiritual de América“, “Príncipe de los escritores del nuevo mundo“, son algunos de los apelativos con los cuales se califica a este gran cronista mestizo. Nació en Cuzco, Gobernación de Nueva Castilla, el 12 de abril de 1539.

Era hijo del conquistador español capitán Sebastián Garcilaso de la Vega, de la nobleza extremeña, y de la ñusta o princesa inca Isabel Chimpu Ocllo, nieta del Inca Túpac Yupanqui y sobrina del Inca Huayna Cápac, emperador del “reino de las cuatro partes o suyos” o Tahuantinsuyo (nombre del Imperio incaico en su lengua nativa quechua). Estudió en el colegio de Indios Nobles del Cuzco, el Inca Garcilaso de la Vega recibió en Cuzco una educación al lado de los hijos de Francisco y Gonzalo Pizarro, mestizos  e ilegítimos como él, pero durante sus primeros años estuvo en estrecho contacto con su madre y con lo más selecto de la nobleza incaica, por ejemplo los hijos del emperador Huayna Cápac: Paullu Inca y Tito Auquí.

Sin embargo, su padre se vio obligado a abandonar a la princesa inca a causa de la presión de la corona porque los nobles españoles se casasen con damas nobles españolas, y así lo hizo para matrimoniar con Luisa Martel de los Ríos; sin embargo, no lo hizo sin conceder antes a su madre una cuantiosa dote, que le sirvió para casarse con Juan del Pedroche, un soldado peninsular, de la que tendría el inca dos mediohermanas, Luisa de Herrera y Ana Ruiz. Su adolescencia estuvo ensombrecida por las cruentas guerras civiles del Perú, y él y su padre padecieron la persecución de los rebeldes Gonzalo Pizarro y Francisco de Carvajal.

La primera vez que el Inca Garcilaso de la Vega viajó a España fue a la edad de 11 años. Diez años más tarde, poco después de morir su padre, a los veintiún años de edad, el 20 de enero de 1560, cuando Garcilaso salió de Cuzco camino a España, emprendiendo un viaje que se mostró particularmente arriesgado desde la Ciudad de los Reyes (Lima) hasta Panamá y Cartagena de Indias, para tomar la ruta de los galeones hasta la Habana y las Azores, donde un marinero portugués le salvó la vida antes de llegar a Lisboa.

Tras una breve estancia en Extremadura, donde visitó a unos familiares, se estableció en el pueblo cordobés de Montilla donde residía su tío Alonso de Vargas. Luego, en 1561, fue a Madrid a pretender algunas mercedes que se debían a su padre, y allí conoció al conquistador Gonzalo Silvestre, quien le suministraría numerosos datos para su obra La Florida. Abandonó el nombre de Gómez de Figueroa y firmó ya para siempre con el de Garcilaso de la Vega, por el que será conocido.

Como su padre, logró el grado de capitán, y tomó parte en la represión de los moriscos de Granada bajo el mando de don Juan de Austria y, más tarde, conoció las obras del filósofo neoplatónico León Hebreo, cuyos Diálogos de amor traducirá. Entre 1570 y 1571 se entera de la muerte de su madre y de su amado tío Alonso de Vargas. Poco después, el fallecimiento de su tía política Luisa Ponce le hizo relacionarse indirectamente con Luis de Góngora y en Montilla coincidió con Miguel de Cervantes, que recaudaba fondos para la corona. En 1590 dejó las armas y entró en la religión.

Se trasladó a Córdoba en 1591, y se relacionó con algunos doctores, como el jesuita Juan de Pineda, quien le instó a preparar un comentario piadoso de las Lamentaciones de Job. Buscó relaciones de soldados asistentes a la conquista de La Florida y encontró dos, la de Alonso Carmona y la de Juan Coles, que le obligaron a retocar lo que ya tenía escrito sobre Hernando de Soto. En 1605 publicó el resultado en Lisboa con el título La Florida. Murió en Córdoba, España, el 23 de abril de 1616.

Convento e Iglesia de San Francisco, Cuzco, PerúEl emplazamiento actual es el tercero, y parece que data de 1549. Hacia 1645 los frailes decidieron rehacer el conjunto conventual. En 1650 la construcción fue muy dañada. La torre cayó, así como gran parte de la iglesia, sin embargo, fue concluida hacia 1652. Es una construcción de tres naves, la central algo más ancha y alta con crucero y cúpula apenas insinuada que remata una linterna. La nave principal y la del crucero van cubiertas en cañón corrido, y el resto posee pequeñas bóvedas vaídas de ladrillo. El presbiterio y los brazos del crucero despliegan nervaduras con diseños curvos renacentistas. El coro va sostenido por una bóveda de arista. Por fuera el conjunto parece una fortaleza. Lo mejor del templo son sus dos grandes claustros. Tiene diez arcos de medio punto por lado en sus dos niveles. Los capiteles de las columnas lisas monolíticas de la planta baja ostentan un motivo que remonta a mediados del siglo XVI, y que consiste en una anilla de ovos y flechas abrazada en los ángulos por elegantes curvas y contracurvas. Los del piso alto, en cambio, muestran  una fila de hojas de acanto y por encima de ella cuatro pequeñas volutas jónicas de ángulo. En el segundo claustro también existen diez arcos por lado en el nivel inferior, que se duplica en el superior, como en la vieja fórmula románica. Los capiteles son puramente dóricos.

Historia del Arte Colonial Sudamericano, Damián Bayón et. al, Ediciones Polígrafa, 1989, p. 271

Nace en 1558 en Granada, España. Desde temprana edad fue niño del coro de la catedral de su ciudad natal, donde fue enseñado por Santos de Aliseda. Más tarde fue alumno de composición de Rodrigo de Ceballos en la Capilla Real de Granada. Fue maestro de capilla en la iglesia de la Colegiata de Antequera de 1584 hasta 1586, y en 1593 maestro suplente de Francisco Guerrero en la educación de los seises de la Catedral de Sevilla. Su presencia en Cuzco (Perú), en 1597, donde actuó brevemente como maestro de capilla de la Catedral, inicia su labor en el Nuevo Mundo. Fue maestro de capilla en la Catedral de Guatemala entre 1598 y 1602, donde compuso música vocal sacra en latín en estilo polifónico renacentista, principalmente himnos, antífonas, invitatorios y la Missa de Bomba (misa de parodia basada en temas de la bomba del mismo nombre de Mateo Flecha). Con ello ocupó un lugar prominente en el desarrollo de la música en Guatemala a fines del siglo XVI.  Luego de su trabajo para la Catedral de Guatemala marcha a Puebla (México) el 28 de febrero de 1603 para ocupar el puesto de maestro de capilla de esa ciudad. Muere al poco tiempo en 1605.

Obra

Música vocal

Aurea luce, Christe Redemptor omnium, Christus natus est a 4, Christus natus est a 8, Cum invocarem, De Lamentatione, Defensor alme; Domine ad Juvndum me, Hostis Herodes, Incipit Lamentatio, Iste Confessor, Iesu nostra redemptio, Lauda Mater Ecclesia; Lumen ad revelationem a 4, Lumen ad revelationem a 5, Miserere Mei, Missa de Bomba a 4, Missa de Feria, O gloriosa Domina, Pange lingua, Passio secundum Lucam, Qui habitat, Salve Regina a 4; Salve Regina a 4, Salve Regina a 5; Salve Regina a 6, Tantum ergo, Veni Creator Spiritus, Vidi aquam.

Nació en 1586, ingresó a un taller de su ciudad natal. Es igualmente posible que se haya formado en Amberes. Luego de concluir su aprendizaje, ingresó a la Compañía de Jesús. Ya en 1620 se encontraba en Perú, donde firmó su primera obra conocida. Desde esta fecha hasta su muerte, en 1663, Diego de la Puente trabajó para Iglesias de su orden en las ciudades peruanas de Trujillo, Lima, Cuzco y Juli.

Encontramos sus obras igualmente en La Paz y Santiago de Chile. En Lima firmó El Martirio de San Ignacio de Antioquía en 1620 y pintó una Cena en 1656 para la Iglesia de los jesuitas, tema que pintó nuevamente en Santiago. La capilla de la Tercera Orden de La Paz, alberga varias pinturas que pertenecían a la Compañía de Jesús, entre las cuales están, San Miguel Arcángel, Cristo en la columna y el taller de Nazaret del jesuita de La Puente.

Diego de la Puente

Todavía no sabemos nada personal de este original compositor originario de Cuzco, Perú. Pero, por lo que dicen sus obras, bien se ve que fue un hombre educado en las reglas de composición de sus días. Tenía tanto vuelo como independencia y ganas de ser él mismo y no un discípulo de remotos maestros europeos. La libertad con que maneja el ritmo no encuentra paralelo en la música europea de su tiempo.