Civil


El Palacio De Los Condes de Santiago De CalimayaEn 1528, Hernán Cortés le dio este solar a su primo Juan Gutiérrez Altamirano, quien de inmediato comenzó a diseñar lo que sería su casa. En 1536 contrató al cantero y maestro de obras Bartolomé Coronado para que realizara los trabajos para la edificación de su mansión. Se dice que el mismo Juan ayudo en el acarreo de una enorme cabeza de serpiente que originalmente formaba parte del Coatepantli; la plataforma de serpientes que rodeaba el Templo Mayor, para colocarla en la esquina de su casona, en la parte inferior, como señal de triunfo sobre la antigua civilización.

El rey español Felipe III, en 1616, concede a la familia en título de Condes de Santiago de Calimaya y Senescal de las Filipinas. De ahí deriva el nombre con el que se conoce actualmente la casa. El palacio fue reconstruido totalmente en 1774 por uno de los más importantes arquitectos del barroco en la ciudad: don Francisco de Guerrero y Torres, autor, entre otras cosas, de la Capilla del Pocito en la Villa de Guadalupe. La casa está hecha de cantera y tezontle. Su zaguán es esplendido, con enormes puertas de cedro labradas con figuras alusivas a la heráldica de la familia. La herrería es de Toledo, forjada a mano.

En el patio, en las enjutas de los arcos, se ven los escudos de las familias emparentadas con la casa de Santiago. La fuente, adosada a la pared, tiene forma de concha y el surtidor es una sirena de dos colas que toca una guitarra. La escalera, monumental, de piedra, y en el arranque, las esculturas de dos leones. En el piso superior, destaca la portada de la capilla domestica con un exquisito trabajo de cantera labrada.

El conde de Calimaya contaba entre sus prerrogativas con la de poder tener guardias en su casa. Uno de los descendientes lo suprimió y en su lugar puso, en el perfil de la azotea, soldados de piedra con lanza y casco, en unas cortas plataformas sobre los cañones que sirven como gárgolas. En las esquina, un soldado de cuerpo entero portaba una alabarda en la mano derecha.

En 1826, estas figuras fueron retiradas y se dice que fueron enterradas con mucho cuidado y en secreto, en ciertos lugares de la casona. Desgraciadamente, nunca se han tomado medidas para tratar de localizarlas. En la parte alta, estuvo el estudio del pintor Joaquín Clausell, quien se caso con una de las descendientes de los condes. Hoy, la casa alberga al Museo de la Ciudad de México.

Casa de Juan Villoria, República DominicanaEra la casa de Juan Villoria, copero real (dignatario que servía las copas en las comidas solemnes de los antiguos reyes). Está al lado de la Casa de Gárgolas, calle Las Mercedes # 4. El patio está rodeado de arcos de piedra. El pórtico árabe y la galería tiene elementos únicos en su estructura. La Casa de Juan de Viloria, Copero del séquito de los Reyes Católicos, se considera uno de los monumentos más completos en lo relativo a la vida cotidiana de la alta clase social en América. Este importante personaje fue encomendero, regidor en La Vega, Mariscal de la Isla Española y albacea o Gobernador de las posesiones de Diego Colón. La casa fue construida en el primer cuarto del siglo XVI, en ella funciona actualmente la Fundación Dominicana de Desarrollo, ubicada en la calle de Las Mercedes, al comienzo, en la ciudad de Santo Domingo.

La casa, es realmente dos inmuebles unidos, uno de los cuales se supone pertenecería a Juan de Ampiés, otro importante personaje de la colonia. Los cinco arcos son característicos de un ambiente de alta clase social. Allí la cantería, el oficio de cantero, se nota a plenitud. La influencia mudéjar del pórtico y el portal que daba paso de la galería a la planta alta del edificio son elementos únicos en la vieja arquitectura santodominguense.

Juan de Villoria o Viloria vivió en La Vega, en donde como encomendero se le considera de los de mejor trato al indio. La familia vivió en Santo Domingo luego de 1520, y en 1528 aparece ya en documentos que reflejan su poderío y riqueza, ya que Viloria fue dueño de ingenios; en 1528 era Teniente de Virrey, siendo hombre de gran confianza de la familia Colón. Por su parte Juan de Ampiés fue un importante personaje que visitó la costa de Paria por órdenes reales en busca de las perlas de la isla de Margarita. Fue Oficial Real, Tesorero del Rey en Santo Domingo, y hombre de gran arrojo.

Casa del Sacramento, República DominicanaConstruida en el siglo XVI, luego modificada por diversas personalidades de épocas diferentes, la llamada Casa del Sacramento puede considerarse una de las mansiones o palacetes de mayor esplendor. Ubicada en la calle Isabel la Cató1ica, fue vivienda de la familia Garay, y luego propiedad, durante la ocupación haitiana, del general Bernard Phillipe Alejo Carré, Comandante de la Plaza de Santo Domingo. Luego pasó a ser sede del Seminario Conciliar. En 1905 la casa fue restaurada, y sirvió como una de las anexidades de la Universidad de Santo Domingo, pasando luego a ser oficina del Servicio Militar Obligatorio, durante la llamada “Era de Trujillo”.

Según dice la leyenda la Casa del Sacramento, fue ofrecida al Santísimo Sacramento por la esposa de don Luis Garay por la salvación de uno de sus hijos, el que, según se cuenta, fue llevado por un orangután domesticado al techo del edificio. En su juego con el niño, el animal insinuaba tirarlo desde lo alto, mientras la madre oraba. Según narra la tradición la madre entonces ofreció su casa al Divino Sacramento, mientras las gentes del barrio se arremolinaban en torno al suceso. Fue entonces cuando el animal “desistió”, y bajó lentamente las escalinatas con el niño en brazos dejandolo sorpresivamente en su lecho. Desde entonces el Santísimo Sacramento fue el propietario de la vivienda hasta la llegada de los invasores haitianos en 1822.

La Casa del Santísimo Sacramento posee un magnifico patio interior rodeado de columnas rematadas en arcos. Presenta arcos en las dos plantas, y columnas de piedra y ladrillo. Hubo una balaustrada de piedra en la segunda planta cuyas huellas fueron respetadas en el momento de la restauración. Torreones finamente labrados culminan la edificación que puede ser considerada como una de las más sobrias del perído colonial.

Casa de BastidasUbicada en la calle Las Damas de la zona colonial, esta construcción perteneció al Adelantado Rodrigo de Bastidas, y fue edificada en el siglo XVI a la sombra de la fortaleza Ozama, a la cual se integra por el oeste de su fachada. Bastidas, fundador de ciudades en la costa sudamericana, como la de Santa Marta, conquistador y también Alcalde Ordinario de la Villa de Santo Domingo, fue uno de los primeros en enriquecerse con los tesoros de América. Luego de su trágica muerte en 1527, en la isla de Cuba, la casa fue ocupada por su hijo el Obispo Rodrigo de Bastidas y su nieto de nombre similar. El obispo fundó en 1551 el mayorazgo de los Bastidas, por lo que la casona fue albergada por más de un siglo por los herederos y familiares del primer Adelantado. Luego fue itilizada para albergar instituciones militares, y en la actualidad en la Casa de Bastidas opera del Museo del Niño Dominicano.

Los trabajos de reconstrucción pusieron en manifiesto que hubo dos épocas claramente diferenciadas en su edificación, y hoy se puede apreciar en ella detalles del siglo XVI junto a otros del siglo XVIII. Su portal original fue sustituido en el siglo XVIII por el que tiene en la actualidad, el cual posee características neoclásicas y está adornado con una pequeña imagen de la virgen Santa Bárbara. También posee hermosas arquerías, en donde podemos encontrarnos con habitaciones cuyas puertas, sobrias y de envingado grueso y elegante, dan a los largos pasillos. La Casa de Bastidas es un bellísimo monumento civil que nos recuerda la suntuosa época colonial de Santo Domingo.

 

Casa del Conde Dos Arcos, Salvador, Bahía, BrasilEl origen de su nombre está ligado a don Marcos de Noronha Brito, octavo conde dos Arcos, último virrey (1806-1808). El conde dos Arcos vivió  entre 1810 y 1817, cuando fue nombrado gobernador de la provincia de Bahía. Fue construida probablemente en 1781 – fecha que aparece en la portada – en el barrio de García. La planta es cuadrada con techo a cuatro aguas y dos pisos. El acceso al piso superior se hace mediante una monumental escalera simétrica exterior, de forma curva, basada en los principios barrocos que caracterizan teatralmente ese elemento. En las molduras de los vanos se utilizó un artificio de origen borrominesco, empleado para intensificar el movimiento. Al interior, las paredes están decoradas con hileras de azulejos de diseño colorido y variado. Esta construcción es un notable ejemplo de arquitectura residencial del siglo XVIII.

Historia del Arte Colonial Sudamericano, Damián Bayón et. al, Ediciones Polígrafa, 1989, p. 412

Es curioso que la cárcel y la carnicería estén emparentadas por las mismas necesidades e infortunios, a pesar  de sus funciones tan diferentes. El 7 de diciembre de 1582 el gobernador Luján escribió al Rey, que la cárcel y la carnicería están realizadas en paja y estaban en condición ruin. Tres lustros más tarde, el gobernador Maldonado propone que se compre un sitio de casa enfrente de las casas de la ciudad, para ahí hacer cárcel y carnicería. Pero todo quedó en un proyecto, pues el 7 de diciembre de 1603 se alquilan para cárcel las casas de Diego de Luna, difunto, ya que no pudo construirse una casa destinada a esto.

Arquitectura Colonial Cubana, Joaquín E. Weiss, Ministerio de Educación. La Habana, 1994, p. 56

Palacio Díez de Medina, La Paz, Bolivia - ExteriorEl antiguo palacio esta situado en la esquina de dos calles en barranca que llevan a la Plaza de Armas. Su fundación data de 1775 y perteneció a Don Francisco Tadeo Díez de Medina y Vidango. En 1887 fue reformado y al parecer el tercer piso pertenece a esta época. La fachada es modesta y sólo lleva fachadas importantes en cada una de las calles. Tiene un patio y todos los locales giran en torno a él. Sus tres plantas, abiertas hacia el patio central, dejan ver la armoniosa arquería de piedra ornamentada con rocallas y trenzas, típicos elementos de la arquitectura andina de fines del siglo XVIII. Complementando el trabajo en piedra de este señorial palacio, y decorando su fachada exterior, destaca una loggia o galería con diez arcos que hace esquina sobre la plaza. Actualmente es el Museo Nacional de Arte.

Palacio Díez de Medina, La Paz, Bolivia

Historia del Arte Colonial Sudamericano, Damián Bayón et. al, Ediciones Polígrafa, 1989, p. 277

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