Argentina


Pardo libre, nace en lima el 6 de septiembre de 1785 hijo de Don José Mariano Carvajal Castro y María Leocadia Morales. Es conocido como el mulato Gil de Castro, además de pintor, era ingeniero, cosmógrafo y topógrafo por lo cual fue admirado por sus contemporáneos. Siendo joven vivió en Trujillo del Perú.

Ausente del Perú desde 1805, residió en Chile, pasó a la Argentina en 1811, se alistó en el Ejército Libertador, con este hizo su entrada a Chile en 1814. Allí fue oficialmente nombrado Cartógrafo, Topógrafo y Capitán del Cuerpo de Ingenieros, Cosmógrafo y Proto-Autografista del Supremo Director Bernardo O’Higgins  y se le concedió ser: Miembro de la Legión de Mérito, título sólo conferido a personas muy estimables. Casado en Santiago de Chile un 8 de junio de 1817, vivió en Santiago de Chile, al oeste del Cerro Huelén, en el actual Barrio Lastarria. Su casa, es nucleó la famosa Plaza Mulato Gil de Castro. Regresa en 1825 a Lima donde radica hasta que fallece cerca de 1841.

Las principales características de sus obras son: la simetría de sus composiciones, el hieratismo y la simplificación de sus personajes, el detallismo y la fidelidad de los accesorios, el tratamiento peculiar en los rostros y manos, el manejo del claroscuro y colores satinados, sus cuadros contienen elementos descriptivos empleando textos, es decir, las cartelas y, por último, hay un marcado acartonamiento de las figuras y una gran penetración psicológica en los rostros.

José Gil de Castro

José Gil de Castro

José Gil de Castro

Nació en España. En 1667 entró a prestar el servicio militar como soldado en una compañía del Tercio que mandaba el maestro de Campo don Juan de Toledo y Portugal. En el año de 1675 fue trasladado a la Compañía de Caballos Corazas, que, al mando de su padre don José de Herrera, estaba acuartelada en el Alcázar de Toledo. En 1676 obtuvo el grado de Alférez de la misma compañía en el Ejército de Cataluña.

Hacia 1681 llegó a América como Teniente de la Compañía de Caballos que estaba de guarnición en el presidio de Buenos Aires. En 1682 pasó a Chile donde fue capitán de la Guardia del Gobernador. Vigiló los trabajos que se hacían a la fortaleza del puerto de Valparaíso. Desde entonces comienzan sus trabajos de ingeniería. Para 1687 terminó la construcción del castillo de Valparaíso. El Virrey del Perú en ese entonces, le dio el título de Sargento Mayor del Presidio y fortificaciones de Valdivia y le encargó el reconocimiento de sus castillos.

En 1688 recibió de su padre don José de Herrera, que a la sazón era Gobernador de Buenos Aires, la patente de Capitán de Caballos. Luego lo envió a los puertos de Maldonado y Montevideo para que evitase que en ellos se estableciesen extranjeros que intentaban poblar estas regiones sin autorización. Durante estos años viajó a España con varios despachos para el Consejo de Indias. En 1690 presentó ante el Consejo de Indias la relación de sus servicios.

En 1699 llegó a Cartagena para trabajar como Ingeniero en las obras que el nuevo gobernador de la ciudad, don Juan Díaz Pimienta y Zaldívar, pensaba ejecutar. Entre 1700 y 1732 trabajó en Cartagena en donde realizó importantes obras. Además fundó una Academia en la que enseñó matemáticas y técnica de fortificación. En ella se formaron buenos discípulos como su hijo don José de Herrera y el “delineador” José de Figueroa, quien le ayudó después en sus tareas pedagógicas y fue nombrado ingeniero extraordinario. En 1716 levantó el plano de la ciudad de Cartagena. En el año de 1721 comenzó las obras destinadas a construir la muralla que había sido destruida por los temporales de 1713 y 1714. Esta muralla era la comprendida entre los baluartes de Santo Domingo y Santa Catalina. En 1729 fue nombrado Brigadier, y se le dio también el cargo de Ingeniero Director de las fortificaciones del Virreinato. Muere en 1732 en Cartagena.

Enrique Marco Dorta: “Cartagena de Indias”. Publicaciones de la Escuela de Estudios Hispano-Americanos de Sevilla. Sevilla, 1951. pp. 131-133, 136, 141, 152.

Juan de Herrera Sotomayor

Compositor italiano, nació en Prato el 17 de octubre de 1688, hijo de Sabatino Zipoli y Eugenia Varochi. Sabatino fue un campesino que vivía en las tierras de la familia Naidini, más allá de los muros de la ciudad. Zipoli permaneció allí hasta 1702, pasando a la edad de 14 a los alrededores de la Cattedrale di “S. Stefano” en la ciudad.

Desde 1707 estudió en Florencia, probablemente con Giovanni Maria Casini, bajo el patronato de Cosme de Médicis, Gran Duque de Toscana. Durante un breve período, estudió en Nápoles con Alessandro Scarlatti, para trasladarse luego a Bolonia, donde trabajó a las órdenes del padre Felipe Lavinio Vannucci. En 1709 completó su formación musical con Bernardo Pasquini en Roma  por poco tiempo, hasta la muerte de este último. Luego permaneció en la ciudad, donde ocupó varios cargos, el más importante de los cuales fue como organista de la Chiesa del Gesú.

Durante los primeros meses de 1716, Zipoli viajó a Sevilla, donde ingresó directamente en la Provincia jesuítica del Paraguay el 1 de julio y comenzó su noviciado. Se trasladó a Sudamérica durante el año siguiente, estableciéndose en Córdoba, Argentina. Allí completó sus estudios en teología y filosofía, como preparación para ser ordenado sacerdote. Debido a que la sede obispal de Córdoba se encontraba vacante, la ceremonia nunca se realizó. Falleció el 2 de enero 1726 debido a una enfermedad infecciosa de origen desconocido. Aunque se la ha identificado como tuberculosis, no existe ninguna prueba al respecto.

Nació en Wiñsko, Polonia, el 24 de septiembre de 1719. En los primeros días de octubre de 1736 ingresó a la Compañía de Jesús, y entre 1739 y 1741 cursó filosofía en Praga. Al año siguiente se hallaba dictando clases de humanidades en Breslau, Silesia.

Inició su carrera de teología y cuando se encontraba en el tercer año de sus estudios, solicitó a sus superiores ser enviado a América. A principios de 1748, concretamente el 8 de enero, fue ordenado sacerdote, seis meses antes de lo debido, y se le concedió el permiso del ansiado traslado. El 16 de enero de aquél año, comenzó el viaje que duró doce meses, y que lo llevó finalmente a Buenos Aires.

El día 18 de septiembre de 1748, la flota compuesta por cincuenta y tres naves, partió desde el puerto de Lisboa hacia América. El capitán, según cuenta el propio padre, era José Ferreira, de nacionalidad portuguesa y el navío tenía el nombre de Santa Ana y de las Almas.

Hacia fines de marzo de 1749 parte con otros misioneros desde algún lugar de los actuales barrios de Colegiales o Chacarita hacia la ciudad de Córdoba, en una caravana compuesta por alrededor de ciento cincuenta personas, distribuidas en noventa y cinco carretas o carretones, arreando con ellos unos novecientos cincuenta bueyes, además de la necesaria tropa de caballos para los recambios.

El 26 de marzo de 1752 se le comunica que estaba destinado a las Reducciones del Gran Chaco, y para ello debía trasladarse primero a la ciudad de Santa Fe. Llegó a la misma, el 9 de junio de ese año y allí se lo asignó a la reducción de San Francisco Javier (actual localidad santafesina de San Javier), a la que arribó el 11 de junio de 1752. Por ese entonces, la nombrada reducción, tenía nueve años de existencia.

Al poco tiempo, Paucke creó la primera escuela, en la que se enseñaba lectura, caligrafía, música, etc. y organizó otro grupo musical, esta vez, integrado por niños, que tocaban seis violines, un violoncelo, cuatro flautas, dos arpas y una trompa. Tal fue el éxito de aquella actividad que la banda fue invitada en 1755, a visitar las ciudades de Santa Fe y Buenos Aires.

En el transcurso del año 1767, Paucke se enteró que los jesuitas santafesinos instalados en el colegio de esa ciudad habían sido apresados y conducidos a Buenos Aires. Unos meses después, el 6 de septiembre, llegó la orden para que él y sus compañeros cumplan con el mandato de la expulsión, de manera que fueron transportados también ellos hacia la ciudad de Santa Fe, e inmediatamente conducidos a Buenos Aires.

El 2 de octubre de ese año llegaron a la metrópoli, siendo alojados en el colegio de Belén y privados de la libertad hasta su nuevo paradero que fue Montevideo.

Desde España, pasó hacia la provincia jesuítica de Bohemia y por lo menos se quedó allí hasta 1770. Con el tiempo se instaló en Olmütz, llegando a ser director de la Congregación Mariana de Caballeros entre 1771 y 1774. De ahí se mudó a Neuhaus, fijando su morada dentro del monasterio de Zwettl. Florián Paucke falleció el 13 de abril de 1780 en el mencionado monasterio.

Florián Paucke

Florián Paucke

Florián Paucke