Nació en Madrid, España. En 1659 obtuvo el permiso del Cabildo Eclesiástico de Santa Fé de Bogotá, para construir en el sitio donde se había levantado la primera Catedral, una iglesia dedicada al culto del Santísimo Sacramento. El 28 de octubre de 1660 se colocó la primera piedra y la dirigió hasta su muerte en 1700. Fue enterrado en la Capilla del Sagrario.

La Capilla del Sagrario está situada en el Costado Oriental de la Plaza de Bolívar. Esta ha sido víctima de varios terremotos y vuelta a reconstruir en diferentes épocas. Actualmente sus puertas se mantienen cerradas durante la mayor parte del año y sólo se abren para ceremonias especiales. En su interior se conservan más de 36 cuadros de Gregorio Vásquez Arce y Ceballos.

Camilo Pardo Umaña: “Las Catedrales de Bogotá”. Boletín de Historia y Antigüedades. Volumen XXXIV, números 396 y 397, Bogotá, octubre y noviembre de 1947.

Nació probablemente en Sevilla, España. Llegó al Nuevo Reino de Granada y trabajó en Cartagena. En 1575 participó en un concurso abierto expresamente para escoger los planos para la construcción de la Catedral de Cartagena. Este concurso fue ganado por Simón González. Fue nombrado director de la construcción de la Catedral, mientras que Simón González fue su supervisor. Murió probablemente en Cartagena.

Enrique Marco Dorta: “Cartagena de Indias”. Escuela de Estudios Hispano-Americanos. Sevilla, 1951.

El 4 de octubre de 1553 le fue adjudicada la construcción de la segunda Catedral de Bogotá, cuya obra debería ejecutar con el alarife Pedro Vásquez y el obrero Juan Rey. El costo de la nueva fábrica sería de 1.000 pesos oro, de 450 maravedís cada uno, suma que se pagaría por terceras partes: una por la Real Caja, otra, por los vecinos de la ciudad, y la tercera, por los naturales de sus términos, quienes habrían de trabajar gratis. Ninguno de los dos alarifes pudo terminar la obra, la cual quedó en manos de Juan Rey. En 1560 murió asesinado por un negro.

Camilo Pardo Umaña: “Las Catedrales de Bogotá”. Boletín de Historia y Antigüedades. Nº 396 y 397. Vol. XXXIV. pp. 695-696. Bogotá, 1947.

Nació en Santafé de Bogotá. Viajó a Medellín en donde trabajó por algún tiempo. Entre 1791 y 1802 construyó la Iglesia de la Veracruz, en cuya obra fue ayudado por su hijo. En 1799 inició la construcción de la Catedral de Santafé de Antioquia, obra que no pudo terminar porque le sorprendió la muerte. Murió en Medellín.

Enrique Marco Dorta: “Arquitectura del siglo XVIII en Panamá y Colombia”, Capítulo V, Tomo III de la “Historia del Arte Hispano Americano” de Diego Angulo Iñíguez. Salvat Editores. Barcelona, 1956.

Iglesia de la Veracruz, Medellin

Se ignora el lugar de su nacimiento. En 1567 se comprometió a construir la Catedral de Tunja por la suma de $ 600 pesos. Esta obra se la arrebató a Pedro Sosa, quien la había contratado por $ 800. Para 1574 terminó la construcción de la Catedral, razón por la cual se hizo el traslado solemne del Santísimo Sacramento. Debió morir en Tunja.

Catedral de Tunja, Colombia

Enrique Marco Dorta: “Las Catedrales de Colombia”. Capítulo XII, Tomo I, pp. 550-554 de la Historia del Arte Hispano-Americano de Diego Angulo Iñiguez. Salvat Editores. Barcelona, 1955.
Guillermo Hernández de Alba: “Arte Hispánico en Colombia”. Dirección de Información y Propaganda del Estado. Bogotá, 1955.

Religioso agustino que actuó en la construcción de San Agustín, en los mismos años de 1705 a 1711, con la ayuda de los albañiles Jacinto León, natural de Quito, y Gabriel Catagna, también indígena de esta misma ciudad.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 195

Nació en España. El 4 de octubre de 1553 ganó la licitación para construir la Segunda Catedral de Bogotá, Colombia, cuya obra debería ejecutar con el alarife Baltasar Diaz, y el obrero Juan Rey. Desde 1553 hasta 1560, trabajó en la Catedral, obra que no pudieron terminar ninguno de los alarifes, y quedó únicamente en poder de Juan Rey. Hacia 1560 se vio obligado, por orden de la Real Audiencia, a regresar a España para hacer vida marital con su mujer.

La segunda Catedral de Bogotá se edificó aproximadamente en el lugar en donde hoy se encuentra la actual. Hacia 1560, se había gastado más de 6000 pesos de ocho décimos y aún la obra se encontraba muy al principio. Como no se supo calcular el espesor de sus muros, se derrumbó en 1565, en vísperas de la inauguración del templo.

Camilo Pardo Umaña: “Las Catedrales de Bogotá”. Boletín de Historia y Antigüedades, Nº 396 y 397. Vol. XXXIV, pp. 695-696. Bogotá, 1947.