Perú


Tenía un sello característico que decía “Corrales me facit” para dejar testimonio en todas sus obras. Nació en un lugar llamado Isla, en la vecindad de Trasmina, obispado de Burgos. Solía llamarse a sí mismo “hijo de García Hernández de los Corrales”. Mientras estuvo en la Península fue maestro mayor de las Reales Fábricas. Contrajo matrimonio con Clara de Soto, hija legítima de Sancho Avendaño y Clara González de la Sota, con quien tuvo tres hijos; dos de ellos nacieron en Quito y el otro en Lima. Falleció en la Ciudad de los Reyes, el 26 de abril de 1612. Permaneció en la Real Audiencia de Quito por espacio de siete años.

Parece ser que Corral fue el primer arquitecto civil que llegó al territorio de la Real Audiencia. El 7 de enero de 1604 aparece en un concierto como maestro del arte de la cantería de ciertas obras que no se han identificado. Entre sus trabajos arquitectónicos consta la bóveda de la Capilla Mayor de la iglesia de La Merced. La obra tomaría un año, a un costo de tres mil quinientos patacones. A través de su discípulo Juan Quintana, se comprometió con los jesuitas a construir un horno de cal y una calera, ubicados en el valle de Sanlgolquí.

Juan del Corral

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 198, 199

Nació probablemente en Santafé de Bogotá. En 1607 pintó varios libros corales para la Catedral de Bogotá. En 1614 ejerció la enseñanza de la caligrafía junto con la profesión de comerciante. En su tienda alternó el negocio de mercaderías con la escritura e iluminación de libros. Escribió seis libros para el convento de San Agustín de Cartagena y probablemente los Cantorales conservados en la Iglesia Bogotana de San Agustín. El 23 de mayo de 1615 viajó a Lima contratado por el Capítulo para trabajar los libros corales de la Catedral de Rimac. El 6 de diciembre de 1616 muere en Lima, Perú.

Gabriel Giraldo Jaramillo: “La Pintura en Colombia”. Fondo de Cultura Económica. México, 1948. Gabriel Giraldo Jaramillo: “La Miniatura en Colombia”. Prensas de la Universidad Nacional. Bogotá, 1946.
Iván Flórez de Ocáriz: “Genealogías del Nuevo Reyno de Granada”. Tomo II, p. 20, Prensas de la Biblioteca Nacional, Bogotá, 1944.
José Ignacio Perdomo: “Historia de la Música en Colombia”. (Tercera edición). Editorial ABC. Biblioteca de Historia Nacional, Vol. CIII. Bogotá, 1963.

Pardo libre, nace en lima el 6 de septiembre de 1785 hijo de Don José Mariano Carvajal Castro y María Leocadia Morales. Es conocido como el mulato Gil de Castro, además de pintor, era ingeniero, cosmógrafo y topógrafo por lo cual fue admirado por sus contemporáneos. Siendo joven vivió en Trujillo del Perú.

Ausente del Perú desde 1805, residió en Chile, pasó a la Argentina en 1811, se alistó en el Ejército Libertador, con este hizo su entrada a Chile en 1814. Allí fue oficialmente nombrado Cartógrafo, Topógrafo y Capitán del Cuerpo de Ingenieros, Cosmógrafo y Proto-Autografista del Supremo Director Bernardo O’Higgins  y se le concedió ser: Miembro de la Legión de Mérito, título sólo conferido a personas muy estimables. Casado en Santiago de Chile un 8 de junio de 1817, vivió en Santiago de Chile, al oeste del Cerro Huelén, en el actual Barrio Lastarria. Su casa, es nucleó la famosa Plaza Mulato Gil de Castro. Regresa en 1825 a Lima donde radica hasta que fallece cerca de 1841.

Las principales características de sus obras son: la simetría de sus composiciones, el hieratismo y la simplificación de sus personajes, el detallismo y la fidelidad de los accesorios, el tratamiento peculiar en los rostros y manos, el manejo del claroscuro y colores satinados, sus cuadros contienen elementos descriptivos empleando textos, es decir, las cartelas y, por último, hay un marcado acartonamiento de las figuras y una gran penetración psicológica en los rostros.

José Gil de Castro

José Gil de Castro

José Gil de Castro

Fue un pintor barroco español, educado en el entorno de Francisco Pacheco. Nació probablemente en Sevilla a principios del siglo XVII o finales del XVI. Se sabe que fue clérigo de órdenes menores y que, muy probablemente, recibió su formación pictórica de Francisco Pacheco, o bien de alguno de sus mejores alumnos. El grueso de su obra se halla en Perú, donde se trasladó en 1619, a Trujillo y Cajamarca primero, para pasar a Lima definitivamente en 1635. Es aquí donde realiza su obra más conocida: La imposición de la casulla a san Ildefonso para el Convento de los Descalzos de Lima, así como el mural del claustro. También realizó un Cristo flagelado Catedral en Trujillo, La Porciúncula para la Iglesia de San Francisco, Trujillo y Nuestra Señora de la Piedad con donantes en la Iglesia Belén, Cajamarca.

Imposición de la Casulla a san Ildefonso - Leonardo Jaramillo

Las escuelas pictóricas virreinales, Luis Eduardo Wuffarden. Sociedad estatal para la Acción Cultural en el Exterior. Gobierno de España.

Retrato de fray Pedro BedónNació en 1556 en Quito,  hijo del español Pedro Bedón y la criolla Juana Díaz de Pineda. En 1568 profesó en el convento de Santo Domingo. En el año de 1576 fue a Lima, Perú, para graduarse en la Universidad. Allí recibió clases de pintura, del maestro Mateo Pérez de Alesio. Regresó a Quito en 1585.

Hacia 1590 llegó al Nuevo Reino de Granada y se estableció en Santafé de Bogotá. Ayudó al Presidente don Antonio González a implantar el impuesto de tres alcábalas. En 1593 viajó a Tunja. En 1594 asistió a un cabildo abierto en Tunja en donde manifestó que obligaba en conciencia el pago de las contribuciones. Hacia 1596 fundó la Cofradía de Nuestra Señora del Rósario, e inició la construcción de la capilla del Rosario, cuyo retablo le fue encargado a José de Sandoval. Pintó el refectorio del convento de Tunja. En 1598 tomó parte en el Capítulo Provincial de Popayán.

Hacia 1599 regresó a Quito en donde continuó con su labor pictórica y apostólica. En 1600 pintó para la Recolecta dominicana, varios frescos con escenas de la vida del Beato Enrique Susón (hoy desaparecidos) y en la pared del descanso de la escalera principal del convento, una imagen de la Virgen del Rosario, que fue luego trasladada a una capilla de la iglesia de Santo Domingo. Esta se conoce con el nombre de la Virgen de la Escalera. En 1621 pintó en miniatura los libros del coro del convento de Santo Domingo. Muere en Quito en 1621.

Gabriel Giraldo Jaramillo: “La Pintura en Colombia”. Fondo de Cultura Económica, México, 1948.

Virgen de la Escalera - fray Pedro Bedón

Virgen de las Lajas - fray Pedro Bedón

Nació en Levanto, Chachapoyas, Perú, el 3 de febrero de 1545. Hermano del teólogo Jerónimo Valera. Hijo del capitán español Luis Valera y de doña Francisca Pérez, realizó sus primeros estudios en Trujillo y los prosiguió en Lima. Ingresó como novicio en la Compañía de Jesús en 1568 y fue posteriormente ordenado en el Cusco en 1574. Dados sus conocimientos de quechua, participó en las misiones que los jesuitas habían establecido en Huarochirí, importante centro prehispánico de culto que a principios del siglo XVII fue escenario de la más intensa campaña de extirpación de idolatrías, llevada a cabo por Francisco de Ávila.

Tomó parte activa en el III Concilio Limense de 1583, y se ocupó de la traducción, del castellano al quechua, de catecismos, confesionarios y otros textos para los evangelizadores de indios. Por otra parte, existen evidencias de que Valera fue acusado de herejía al incluir ciertos comentarios favorables al incanato y que, consecuentemente, fue encerrado por los mismos jesuitas por un período breve.

Hacia 1590, viajó a Europa para preparar la impresión de sus obras. Estuvo en Cádiz cuando esta ciudad fue saqueada por los ingleses en 1596, hecho relacionado con la pérdida de muchos de sus escritos, entre los que se encontraba una “Historia de los Incas”, titulada Historia Occidentalis, de cinco tomos, de la cual sólo se conservaron unos fragmentos.  Muere en Cádiz, España, en 1597.

Retrato de Inca Garcilaso de la VegaFue un escritor e historiador peruano. “Primer mestizo biológico y espiritual de América“, “Príncipe de los escritores del nuevo mundo“, son algunos de los apelativos con los cuales se califica a este gran cronista mestizo. Nació en Cuzco, Gobernación de Nueva Castilla, el 12 de abril de 1539.

Era hijo del conquistador español capitán Sebastián Garcilaso de la Vega, de la nobleza extremeña, y de la ñusta o princesa inca Isabel Chimpu Ocllo, nieta del Inca Túpac Yupanqui y sobrina del Inca Huayna Cápac, emperador del “reino de las cuatro partes o suyos” o Tahuantinsuyo (nombre del Imperio incaico en su lengua nativa quechua). Estudió en el colegio de Indios Nobles del Cuzco, el Inca Garcilaso de la Vega recibió en Cuzco una educación al lado de los hijos de Francisco y Gonzalo Pizarro, mestizos  e ilegítimos como él, pero durante sus primeros años estuvo en estrecho contacto con su madre y con lo más selecto de la nobleza incaica, por ejemplo los hijos del emperador Huayna Cápac: Paullu Inca y Tito Auquí.

Sin embargo, su padre se vio obligado a abandonar a la princesa inca a causa de la presión de la corona porque los nobles españoles se casasen con damas nobles españolas, y así lo hizo para matrimoniar con Luisa Martel de los Ríos; sin embargo, no lo hizo sin conceder antes a su madre una cuantiosa dote, que le sirvió para casarse con Juan del Pedroche, un soldado peninsular, de la que tendría el inca dos mediohermanas, Luisa de Herrera y Ana Ruiz. Su adolescencia estuvo ensombrecida por las cruentas guerras civiles del Perú, y él y su padre padecieron la persecución de los rebeldes Gonzalo Pizarro y Francisco de Carvajal.

La primera vez que el Inca Garcilaso de la Vega viajó a España fue a la edad de 11 años. Diez años más tarde, poco después de morir su padre, a los veintiún años de edad, el 20 de enero de 1560, cuando Garcilaso salió de Cuzco camino a España, emprendiendo un viaje que se mostró particularmente arriesgado desde la Ciudad de los Reyes (Lima) hasta Panamá y Cartagena de Indias, para tomar la ruta de los galeones hasta la Habana y las Azores, donde un marinero portugués le salvó la vida antes de llegar a Lisboa.

Tras una breve estancia en Extremadura, donde visitó a unos familiares, se estableció en el pueblo cordobés de Montilla donde residía su tío Alonso de Vargas. Luego, en 1561, fue a Madrid a pretender algunas mercedes que se debían a su padre, y allí conoció al conquistador Gonzalo Silvestre, quien le suministraría numerosos datos para su obra La Florida. Abandonó el nombre de Gómez de Figueroa y firmó ya para siempre con el de Garcilaso de la Vega, por el que será conocido.

Como su padre, logró el grado de capitán, y tomó parte en la represión de los moriscos de Granada bajo el mando de don Juan de Austria y, más tarde, conoció las obras del filósofo neoplatónico León Hebreo, cuyos Diálogos de amor traducirá. Entre 1570 y 1571 se entera de la muerte de su madre y de su amado tío Alonso de Vargas. Poco después, el fallecimiento de su tía política Luisa Ponce le hizo relacionarse indirectamente con Luis de Góngora y en Montilla coincidió con Miguel de Cervantes, que recaudaba fondos para la corona. En 1590 dejó las armas y entró en la religión.

Se trasladó a Córdoba en 1591, y se relacionó con algunos doctores, como el jesuita Juan de Pineda, quien le instó a preparar un comentario piadoso de las Lamentaciones de Job. Buscó relaciones de soldados asistentes a la conquista de La Florida y encontró dos, la de Alonso Carmona y la de Juan Coles, que le obligaron a retocar lo que ya tenía escrito sobre Hernando de Soto. En 1605 publicó el resultado en Lisboa con el título La Florida. Murió en Córdoba, España, el 23 de abril de 1616.

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