Estos son los términos con los que se reconocen los elementos de las fachadas de las iglesias coloniales.

Frontispicio

Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción. Masaya, NicaraguaEdificio construido en 1750 y que se conserva prácticamente en su estado original. Fue construida de este a oeste de una  forma antisísmica, con material más consistente,  cal y canto, en el corazón  de la muy leal y noble Villa San Fernando, hoy ciudad de Masaya. En 1883, 117 años después, fue  reconstruida y desde entonces se mantiene firme y altiva, pese que el terremoto de julio desplomó una  virgen y un ángel.

En el año de 1883 le construyeron la casa curial ubicada en la parte posterior  del templo, sector que actualmente es restaurado por especialistas de la  Escuela-Taller que promueve la Cooperación Española en la antigua estación  del ferrocarril que data de 1912. De estilo barroco y clásico, destaca la bella cúpula central y su enorme campanario con portada barroca.

Lado del Evangelio y de la Epístola

En una iglesia el lado de la Epístola es el lado derecho desde el punto de vista de los fieles, mirando hacia el altar; y el lado del Evangelio es el lado izquierdo. Los nombres responden a los lados del presbiterio desde los que se lee la Epístola y el Evangelio durante la misa.

En las iglesias de tres naves se habla también de las naves laterales como la nave de la Epístola y la nave del Evangelio, según el lado.

Convento e Iglesia de San Francisco, Cuzco, PerúEl emplazamiento actual es el tercero, y parece que data de 1549. Hacia 1645 los frailes decidieron rehacer el conjunto conventual. En 1650 la construcción fue muy dañada. La torre cayó, así como gran parte de la iglesia, sin embargo, fue concluida hacia 1652. Es una construcción de tres naves, la central algo más ancha y alta con crucero y cúpula apenas insinuada que remata una linterna. La nave principal y la del crucero van cubiertas en cañón corrido, y el resto posee pequeñas bóvedas vaídas de ladrillo. El presbiterio y los brazos del crucero despliegan nervaduras con diseños curvos renacentistas. El coro va sostenido por una bóveda de arista. Por fuera el conjunto parece una fortaleza. Lo mejor del templo son sus dos grandes claustros. Tiene diez arcos de medio punto por lado en sus dos niveles. Los capiteles de las columnas lisas monolíticas de la planta baja ostentan un motivo que remonta a mediados del siglo XVI, y que consiste en una anilla de ovos y flechas abrazada en los ángulos por elegantes curvas y contracurvas. Los del piso alto, en cambio, muestran  una fila de hojas de acanto y por encima de ella cuatro pequeñas volutas jónicas de ángulo. En el segundo claustro también existen diez arcos por lado en el nivel inferior, que se duplica en el superior, como en la vieja fórmula románica. Los capiteles son puramente dóricos.

Historia del Arte Colonial Sudamericano, Damián Bayón et. al, Ediciones Polígrafa, 1989, p. 271

Iglesia de Jesús María, Lima, PerúEn 1678 una familia limeña abrió una capilla junto a un pequeño convento. En el terremoto acaecido en 1687, el edificio fue dañado, pero fue reconstruido dos años más tarde. Un grupo de capuchinas logro en 1698 que se aceptara una fundación oficial en la comunidad. Después de muchos esfuerzos se logró terminar  la iglesia en forma de cruz latina con coro sobre la entrada. En el exterior se destaca en su frente una portada de medio punto entre pilastras y tímpano con venera. En el piso alto unas pilastras decorativas flanquean tres nichos con un balcón de balaustres. Las torres mínimas, parecen formar parte de la masa. El conjunto utiliza un sistema en que las molduras de estuco blanco se destacan contra la superficie lisa de las paredes pintadas en ocre. El esplendor se encuentra sobre todo al interior, donde encontramos el altar mayor obra del artista José de Castilla. Este retablo es de dos cuerpos en altura y se divide verticalmente en tres calles. Una gran hornacina ocupa el centro de la composición y se encuentra a media altura entre los nichos altos y bajos.

Historia del Arte Colonial Sudamericano, Damián Bayón et. al, Ediciones Polígrafa, 1989, p. 269

Altar de la Iglesia Jesús, María y José

Órgano de San Pedro Mártir Yucuxaco, Oaxaca, México

La iglesia fue construida 1695, y su órgano en 1740, no sé sabe quién lo construyó, pero presenta un intervención de Joaquín Bonavides en 1840, y las siguientes inscripciones: la cruz dominica y el año de 1740 en el tubo central de la fachada, una etiqueta dentro del órgano mencionando dicha intervención (1840).

Ficha técnica del órgano

Tipo: órgano de cuatro pies sobre mesa
Ubicación en la iglesia: en el coro alto, al lado de la derecha (evangelio)
Medidas de la caja: 2.86 m altura x 1.44 m ancho x 0.47 m profundidad
Acabado de la caja: madera natural
Acabado de los tubos de la fachada: ninguno
Colocación de los tubos de la fachada: corresponden a MI, divididos en tres torres, torre central con el tubo más alto en medio, torres laterales con el orden cromático
Colocación de los tubos interiores: cromático
Teclado: original de madera, faltan tres naturales, todos naturales tienen etiquetas con nombre de nota
Compás del teclado: 45 teclas, DO-do”’ con octava corta
Mecánica del teclado: varillas horizontales en forma de abanico debajo del teclado
Mecánica de los registros: original, extensiones de las correderas salen de los laterales de la caja, registros divididos entre do/do# centrales
Etiquetas: originales de papel al lado izquierdo, al lado derecho ninguno
Secreto: original con ventillas enumeradas
Medidas del secreto: 0.93 m largo x 0.38 m ancho x 0.07 m altura
Tablones: uno, MI del flautado
Secretillos: ninguno
Fuelle: no tiene
Ubicación del fuelle: desconocida
Presión del aire: desconocida
Tono y temperamento: la’ = 392 Hz, temperamento desconocido
Estado de conservación: bueno, aunque la caja está dañada por polilla

Fuente: Instituto de Órganos Históricos de Oaxaca México
http://www.iohio.org

Iglesia de San Ignacio, Tunja, ColombiaLa iglesia de San Ignacio o de La Compañía forma parte del convento jesuítico. Esta orden estaba ya en Tunja hacia 1611 y fue el rector el P. José de la Tobalina, quién comenzó las obras de la iglesia. La iglesia es de una sola nave, crucero y presbiterio de fondo plano. A los lados aparecen otras dos naves más bajas que comunican con la principal por arcos abiertos en el muro portante. La construcción fue restaurada recientemente y perdió parte de su carácter original. Sin embargo, queda preservada la portada angosta, alta, que consiste en un arco de medio punto flanqueado de columnas anilladas sobre pedestal. Encima de un entablamento reducido se levanta un agudo frontón rematado por pirámides con bolas, de origen herreriano.

Historia del Arte Colonial Sudamericano, Damián Bayón et. al, Ediciones Polígrafa, 1989, p. 260