Debió nacer cerca de 1547 en la Villa de Iznalloz, donde trabajaban su padre y su hermano Ambrosio en la construcción de la iglesia mayor de dicho pueblo. Hijo de Alonso de Aguilera y de Teresa Ruíz Barranco. Entra como aprendiz con su padre y hermano, donde se instruyó en parte de su oficio. Se casó con Jerónima Gudiel. Estuvo trabajando en el Reino de Castilla, en Aranjuez como cantero. Participó en la guerra de Granada, alistándose en las huestes de don Juan de Austria contra la sublevación del moro Aben-Humeya. El 19 de agosto de 1593 fue nombrado maestro mayor de la Catedral de México, esto debido a la muerte de Claudio de Arciniega. El 17 de junio de 1594 aparece en un documento del Santo Oficio donde se establece la limpieza del linaje de este artista para darle título de familiar (optar por un cargo) de dicha institución. Fallece cerca de 1601.

Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, INFORMACION DE DIEGO DE AGUILERA PARA OPTAR A UN CARGO EN EL SANTO OFICIO DE LA INQUISICION DE MEXICO 1953, vol. VI, núm. 21, pp. 95-117

A principios del siglo XVII llegó a Nueva España procedente de Sevilla, en compañía de su esposa, Inés de la Cruz, y de sus tres hijos: Úrsula de la Cruz, Melchora de los Reyes y Pedro Ramírez. Ya en la ciudad de México, y tras enviudar, contrajo segundas nupcias en mayo de 1626 con Isabel de Ábrego, natural de esta ciudad de México. Como fruto de este segundo matrimonio, de acuerdo con los registros parroquiales de la catedral, nacieron cuatro hijas más: Josefa (Josepha) (1629), Catalina (1630), Damiana (1633) y Francisca (1636), las cuales habrían de nacer prácticamente por los mismos años que sus nietos, procreados también en México por los hijos del primer matrimonio. Resulta difícil establecer la fecha de muerte de Diego Ramírez, pero podemos suponer que debió de ocurrir hacia finales de la cuarta década del siglo XVII, pues en 1636 nació su última hija Francisca y en septiembre de 1638 parece fungir como padrino de su nieto Pedro Ramírez, el mozo.

Árbol genealógico

Diego Ramírez - Primer Matrimonio

Diego Ramírez - Segundo Matrimonio

Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, RUIZ GOMAR C., ROGELIO, NUEVAS NOTICIAS SOBRE LOS RAMÍREZ, ARTISTAS NOVOHISPANOS DEL SIGLO XVII, 2000, vol. XXII, núm. 77, pp. 67-121

Iglesia de Santo Domingo, ciudad de MéxicoEn 1527 fue iniciada la construcción de Santo Domingo. Años después, en 1550 la iglesia y la casa fueron reedificadas; en la obra intervinieron los canteros Francisco Martín, Juan Sánchez Talaya y Ginés Talaya. De la iglesia se hicieron cargo Claudio de Arciniega, Francisco Becerra y Juan de Alcántara (1557). En esos años se hizo un nuevo claustro, pues el que estaba se encontraba muy arruinado. La iglesia fue consagrada en 1590. Sabemos que la sacristía se adornó con obras de Pereyns, Requena y Zumaya, hacia 1579. Para 1720 se encontraba hundida y anegada, de tal manera, que se decidió sustituirla por otra iglesia, que le fue encomendada a Pedro de Arrieta.

El antiguo convento fue creciendo con el tiempo y sus dependencias aumentaron, en el siglo XVII fue remodelado y las capillas se fueron estrenando una por una. La del Rosario, y la de Puebla fueron, así como la de Santo Domingo, fueron obra de Medina Vargas Machuca, tubo retablos de Manuel de Velazco y fue adornada con cuanta palta poseía la archicofradía que la sostenía; en el siglo XVIII le fueron colocados retablos churriguerescos soberbios en 1745. La Capilla del Tercer Orden fue adornada con retablos de Esquivel y Tomás Juárez; y en el siglo XVIII la remodeló Lorenzo Rodríguez (1758), adornado con retablos de Anaya. La historia de la destrucción de Santo Domingo comenzó en abril de 1861; cuando fue demolida la barda del atrio, la galería de arcos de la portería, la capilla del Tercer Orden y la Capilla del Rosario para abrir la calle Leandro Valle.

Hijo del arquitecto extremeño Juan Gómez de Trasmonte. Vecino de la ciudad de México. Se caso con Margarita de la Mota. Trabajó en la obra de la catedral de México, primero como ayudante del director, luego como aparejador y el 2 de febrero de 1656 se le expidió nombramiento para ocupar la maestría mayor hasta su muerte acaecida el 28 de agosto de 1684. Por los mismos años desempeño el cargo máximo en la construcción del real palacio. Colaboró en la torre norte de la catedral de Puebla, y en los conventos de la ciudad de México: Pura y Limpia Concepción, Regina Coeli, Nuestra Señora de Balvanera y Santa Teresa la Antigua. También participó en la parroquia de la Santa Veracruz y el hospital de Jesús. En 1660, dio su parecer junto con otros maestros de arquitectura, sobre la planta hecha por Vicencio Baroccio para la catedral de Valladolid (Morelia).

La escuadra y el cincel, documentos sobre la construcción de la catedral de Morelia, Mina Ramírez Montes, UNAM, 1987.

Maestro alarife y de arquitectura de la ciudad de México. Tasador de casas y huertas de 1689 a 1710. En 1689 se convino con Andrés de Cárdenas para la construcción de unas habitaciones en casas del Salto de Agua y calzada de La Piedad. En 1692 firmó un contrato para hacer reparaciones en la casa y hacienda de Pedro Ruiz de Castañeda. El 16 de julio de 1703 dio su parecer junto con los maestros de arquitectura Felipe de Roa, Diego de los Santos y Ávila y Pedro de Arrieta, sobre la construcción del cimborrio de la Catedral de Valladolid (Morelia), en ocasión que Juan Antonio de la Cruz propuso que se hiciese con piedra de tezontle escasa en la región.

La escuadra y el cincel, documentos sobre la construcción de la catedral de Morelia, Mina Ramírez Montes, UNAM, 1987.

Nació en la ciudad de México, fue bautizado el 24 de febrero de 1579, hijo de Juan López de Herrera y de Magdalena López. Alonso López de Herrera ejerció su arte en la ciudad de México y Puebla, aunque don Manuel Toussaint opina que quizás exista obra suya en Morelia y Oaxaca. En 1610 ingresó en la orden de Santo Domingo. No se sabe la fecha exacta de su fallecimiento pero debió ser cerca de 1654.

Divino Rostro - Alonso López de Herrera

Su obra se caracteriza por los tonos cálidos y la perfección en el dibujo. Entre sus obras encontramos: el Retrato del arzobispo fray García Guerra, su primer obra, fechada en 1609, y que se encuentra en el Museo Nacional, La santa faz (1610-1620, Escuela de Artes Plásticas), El divino rostro (1643, catedral de México), Santo Tomás de Aquino (1610-1620, col. Romero de Terreros)

Inmaculada - Alonso López de HerreraResurrección - Alonso López de HerreraAnales del Instituto de Investigaciones Estéticas, ROMERO DE TERREROS, MANUEL, EL PINTOR ALONSO LOPEZ DE HERRERA, 1965, vol. IX, núm. 34, pp. 5-14

El Palacio De Los Condes de Santiago De CalimayaEn 1528, Hernán Cortés le dio este solar a su primo Juan Gutiérrez Altamirano, quien de inmediato comenzó a diseñar lo que sería su casa. En 1536 contrató al cantero y maestro de obras Bartolomé Coronado para que realizara los trabajos para la edificación de su mansión. Se dice que el mismo Juan ayudo en el acarreo de una enorme cabeza de serpiente que originalmente formaba parte del Coatepantli; la plataforma de serpientes que rodeaba el Templo Mayor, para colocarla en la esquina de su casona, en la parte inferior, como señal de triunfo sobre la antigua civilización.

El rey español Felipe III, en 1616, concede a la familia en título de Condes de Santiago de Calimaya y Senescal de las Filipinas. De ahí deriva el nombre con el que se conoce actualmente la casa. El palacio fue reconstruido totalmente en 1774 por uno de los más importantes arquitectos del barroco en la ciudad: don Francisco de Guerrero y Torres, autor, entre otras cosas, de la Capilla del Pocito en la Villa de Guadalupe. La casa está hecha de cantera y tezontle. Su zaguán es esplendido, con enormes puertas de cedro labradas con figuras alusivas a la heráldica de la familia. La herrería es de Toledo, forjada a mano.

En el patio, en las enjutas de los arcos, se ven los escudos de las familias emparentadas con la casa de Santiago. La fuente, adosada a la pared, tiene forma de concha y el surtidor es una sirena de dos colas que toca una guitarra. La escalera, monumental, de piedra, y en el arranque, las esculturas de dos leones. En el piso superior, destaca la portada de la capilla domestica con un exquisito trabajo de cantera labrada.

El conde de Calimaya contaba entre sus prerrogativas con la de poder tener guardias en su casa. Uno de los descendientes lo suprimió y en su lugar puso, en el perfil de la azotea, soldados de piedra con lanza y casco, en unas cortas plataformas sobre los cañones que sirven como gárgolas. En las esquina, un soldado de cuerpo entero portaba una alabarda en la mano derecha.

En 1826, estas figuras fueron retiradas y se dice que fueron enterradas con mucho cuidado y en secreto, en ciertos lugares de la casona. Desgraciadamente, nunca se han tomado medidas para tratar de localizarlas. En la parte alta, estuvo el estudio del pintor Joaquín Clausell, quien se caso con una de las descendientes de los condes. Hoy, la casa alberga al Museo de la Ciudad de México.