Arquitectura


Indio del pueblo del Quinche, del ayullu de don Timoteo Tacuri, maestro cantero. En 1664 contrata con el hermano jesuita Marcos Guerra, arquitecto y artífice de la iglesia de la Compañía, para realizar “una portada de piedra” para el colegio de los jesuitas. Los conventuales le daban el almuerzo y la merienda, y la obra debía concluirse en marzo de 1665.

El trabajo de Aulis, primorosamente acabado, sobrio y elegante, puede admirarse todavía en el presente. Se considera que la portada del Colegio de los jesuitas, junto con la de las conceptas y la del Carmen Bajo, son de las más elegantes que se levantaron en Quito.

Diego Aulis

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 201, 202

Como cuanto albañil participa en 1662 en la construcción de la Catedral de Quito.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 201

Albañil mestizo, poblador de Quito, aparece en un contrato de 1623 por el que se compromete a trabajar en el convento de San Francisco. Los eclesiásticos le pagarían, en un año, doscientos veinte patacones, una botija de vino cada dos meses y el sustento diario en el almuerzo. Álvarez continuó la obra de Mitima, Morocho y Borja; y es, en gran parte, autor de los hermosos claustros del convento franciscano.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 200, 201

Tenía un sello característico que decía “Corrales me facit” para dejar testimonio en todas sus obras. Nació en un lugar llamado Isla, en la vecindad de Trasmina, obispado de Burgos. Solía llamarse a sí mismo “hijo de García Hernández de los Corrales”. Mientras estuvo en la Península fue maestro mayor de las Reales Fábricas. Contrajo matrimonio con Clara de Soto, hija legítima de Sancho Avendaño y Clara González de la Sota, con quien tuvo tres hijos; dos de ellos nacieron en Quito y el otro en Lima. Falleció en la Ciudad de los Reyes, el 26 de abril de 1612. Permaneció en la Real Audiencia de Quito por espacio de siete años.

Parece ser que Corral fue el primer arquitecto civil que llegó al territorio de la Real Audiencia. El 7 de enero de 1604 aparece en un concierto como maestro del arte de la cantería de ciertas obras que no se han identificado. Entre sus trabajos arquitectónicos consta la bóveda de la Capilla Mayor de la iglesia de La Merced. La obra tomaría un año, a un costo de tres mil quinientos patacones. A través de su discípulo Juan Quintana, se comprometió con los jesuitas a construir un horno de cal y una calera, ubicados en el valle de Sanlgolquí.

Juan del Corral

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 198, 199

Maestro cantero indígena, natural y afincado en el pueblo de Chillogallo, que para 1616 residía en la Villa del Villar Don Pardo. Hace un concierto el 21 de abril de 1616  con Joan de Quirós cura beneficiado de la Santa Iglesia Parroquial del señor San Pedro para labrar las piedras de las paredes de la Capilla Mayor de dicha Iglesia Mayor. El trabajo de cantería quedó concluido en 1620. Su aguja delantera, con el primor de su labrado, fue trasladada después a la planta de la ciudad nueva de Riobamba. Maycincho, al parecer, se estableció en esa ciudad y fue el autor de los trabajos en piedra de diversos edificios eclesiásticos. Es probable que este artista de la piedra haya sido contemporáneo y, tal vez, discípulo de Juan Benítez Cañar.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 200

Para 1604 era un oficial de cantería que trabajó con Juan del Corral en la construcción de varios puentes.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 200

En 1552 nace probablemente en España. En 1575 ganó un concurso para construir la Catedral de Cartagena. En él participaron además Hernando Esteban, Juanes Guerra y Eugenio de la Vega. Fue nombrado obrero mayor de la fábrica, con un sueldo de cincuenta maravedíes anuales y veintidós reales de jornal por cada día que trabajase en la obra. Entre 1575 y 1585 trabajó en la Catedral. En 1585 durante el saqueo de Cartagena por la escuadra de Drake, fue destruida parte de la Catedral. En 1592 fue nombrado Maestro Mayor de la ciudad. En 1598 se emprendieron los trabajos de reconstrucción de la Catedral. Se trabajó en la torre, para la cual labró las piedras el cantero Juan de Urrea. En 1600 se desplomó la nave central y una lateral, motivo por el cual Simón González tuvo que responder ante el cabildo quien lo hizo responsable de los daños y le exigió una indemnización. En 1602 continuó trabajando en la Catedral con dinero concedido por un donativo del rey y las limosnas que reunió don Diego Fernández de Velasco. En 1603 dirigió las obras del convento de San Diego, hoy cárcel de Cartagena, cuyo claustro estaba labrando. En 1611 dirigió las obras de la iglesia del convento de San Diego. Esta iglesia era de piedra de cantería y muy bella pero fue destruida por una explosión. Debió morir en Cartagena.

 Catedral de Santa Catalina de Alejandría, Cartagena, Colombia

Enrique Marco Dorta: “Cartagena de Indias”. Escuela de Estudios Hispano-Americanos de Sevilla. Sevilla, 1951.

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