Natural y vecino de Quito, hijo legítimo de don Marcos López Solís y de doña Margarita Fernández. Se casó con doña Rita Flor de la Bastida y tuvo por hijos a Josefa, María Manuela,  Vicente,  Felipa y  Miguel. Es maestro platero en 1779. Entre sus trabajos de platería constan las chapas de los arcos de San Antonio y la Purísima de San Francisco, con un peso real de 47 marcos dos onzas y media de plata en veinte piezas.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 283,284