El  Colegio e Iglesia de la Compañía de Jesús, Cartagena, ColombiaPor Real Cédula de 25 de octubre de 1603 se le concedió licencia a la Compañía de Jesús para fundar una casa en Cartagena. En 1604 el sacerdote Diego de Torres, con otros jesuitas fundó el Colegio. La traza la hizo Juan Mejía del Valle, parte de la vivienda la construyeron sobre la muralla. Hubo posteriormente a eso pleito, pero los sacerdotes jesuitas propusieron el pagar la erección del nuevo tramo de muralla dejando una calle intermedia entre esta y su Colegio.

La parte del Colegio de la Compañía construida con el dibujo de Juan de Somovilla se conserva hoy, un poco variada. La galería que va directamente sobre la muralla fue tapiada en sus arquerías al convertirse la edificación en un cuartel militar en el siglo XIX. Su iglesia es la basílica menor de San Pedro Claver. Esta es el templo más monumental y de mayor importancia arquitectónica de Cartagena de Indias. No se sabe de su construcción sino que en 1695 estaba decidida y se hacía acopio de materiales.

En su planta responde al tipo empleado por los jesuitas en América del Sur que está inspirado en el templo romano de Jesús, il Gèsu, obra de Vignola: nave central y otra de crucero, ambas de igual anchura; capillas a los lados de la nave central. Arcos de medio punto comunican las capillas entre sí con la nave central. La cubierta es de bóveda de medio cañón en la nave central, en la del crucero y en los pisos altos de las  laterales. Su cúpula fue reconstruida modernamente por Gastón Lelarge. Es severa en sus elementos arquitectónicos pero rica en la ornamentación barroco con estucos.  Tiene pilastras colosales. Y en ella la altura prima sobre la anchura. La gran ventana del testero es moderna. Su fachada es la más rica y monumental de Cartagena. El cuerpo central está saliente y un poco separado de los cubos de las torres, eso produce la sensación de movimiento, detalle barroco dentro de la severidad de la fachada labrada en piedra dorada. La calle central de la fachada y lo escaso de la altura de los cuerpos de campanas o campanarios produce un efecto visual de horizontalidad que las cornisas acentúan al unir los dos cuerpos de la fachada y al mismo tiempo unen entre sí las tres calles verticales de la fachada. En los campanarios o cuerpos de campanas se abren ventanas rectangulares y óculos. La portada principal o fachada es muy sobria pues hay pocos adornos salvo los remates laterales y la cornisa que se rompe por el frontón de la hornacina o nicho. El claustro parece de la época de la iglesia, es de traza sencilla, con arcos de medio punto lisos que caen sobre pilares cuadrados.