Platero nacido y residente en Quito. En 1761 recibió de mano de don José Llano, diez y ocho marcos una onza seis ochavos de plata en bruto y con ellos se obligaba a hacer una moldura de lámina y una palangana, que entregaría en el término de ocho meses.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 283