Santa MargaritaLEYENDA

La vida de santa Margarita es una fábula de origen griego que difundió en Occidente la Leyenda Dorada de Santiago de la Vorágine. Se trata de una duplicación de Pelagia, la santa griega, y de santa Marina. Hija de un sacerdote pagano de Antioquía de Pisidia, habría sido cnvertida por su nodriza, quien la había puesto a cuidar a sus ovejas. El gobernador Olibrio, cuando paseaba a caballo, vio a la joven pastora y fue seducido por su belleza. Pero como ella se le negó la hizo encarcelar. Allí Margarita fue asaltada por Satán en forma de enorme dragón, pero Margarita lo atacó con un crucifijo. Es posible que esta fábula se haya originado en una imagen mal comprendida. Como tantas otras santas, estaba representada de pie, con las manos unidas, junto a un dragón simbólico sobre el cual triunfaba mediante la plegaria. Pero se creyó que ella salía del cuerpo del monstruo que se la había tragado. Por un escrúpulo de espíritu crítico, el autor de la Leyenda Dorada plantea sus reservas acerca de este milagro, que declara infundado y opina que Margarita simplemente puso al dragón en fuga con una señal de la cruz. Pero la devoción prefiere lo maravilloso, e hizo prevalecer la primera versión. Según Cahier, esta leyenda sería una aplicación mal comprendida de la alegoría del Leviatán agujereado por el anzuelo de la cruz, tomada del libro de Job. La alusión bíblica se habría convertido en un hecho material. Después de vencer al dragón, Margarita padece una larga serie de suplicios: flagelada, suspendida por los cabellos, quemada con antorchas, sumergida en aceite hirviendo y, por último, decapitada. La tradición popular muy pronto la asimiló a la princesa que san Jorge liberó del dragón. De ahí que lleve una corona en la cabeza.

Su extrema popularidad se explica por las virtudes de comadrona que se le atribuían en la Edad Media. Las parturientas la invocaban al acercarse el momento del parto. Su asistencia podía conseguirse mediante tres procedimientos: una de las personas que rodeaban a la parturienta leía en voz alta la vida de santa Margarita, se aplicaba el libro que narraba su vida sobre el vientre de la parturienta, o se tocaba el cinturón de santa Margarita, que las mujeres consideraban el amuleto más precioso.

Las otras particularidades de su culto se explican por su nombre. Margarita en latín significa perla. En los Lapidarios de la Edad Media, la perla es el símbolo de la virginidad, a causa de su blancura, y de la humildad, por su pequeñez. Tales son las virtudes que se atribuyen a santa Margarita. Además, a las perlas se le atribuían propiedades terapéutica. El polvo de perlas aplicado sobre un corte detenía instantáneamente las hemorragias. Por ello a santa Margarita se la invocaba contra las hemorragias.

Por todas esas razones el nombre de Margarita era muy común a fines de la Edad Media. A partir de la Contrarreforma el culto de esta santa legendaria entró en decadencia al mismo tiempo que su iconografía se empobreció.

ICONOGRAFÍA

El atributo característico de santa Margarita es el dragón. En muchos casos Margarita está representada en el momento en que emerge del vientre del dragón.

La corona que lleva sobre la cabeza, a causa de una confusión con la princesa que salvara san Jorge, es una alusión a su nombre, siendo casi siempre de perlas. En cambio es muy infrecuente que se concedan como atributo las flores blancas llamadas margaritas. De manera excepcional tiene en la mano una antorcha o un peine de hierro, instrumentos de su martirio.