Aparece en Sevilla hacia 1581. Solicitó pasar a Nueva España, junto con su criado también entallador. Entre 1584 y 1585 realiza su obra más importante la sillería del coro de la catedral de México, trabajo que realiza en colaboración con Adrián Suster y para el cual tomaría trescientos tres días hacerlo. En 1590 aparece como veedor del gremio de escultores al lado de Mateo Merodio.

Arte Colonial en México, Manuel Toussaint, UNAM, 1962, p. 81.