Tuvo en 1614 a su cargo la construcción de las Casas Reales. Las debió concluir durante los meses de verano, especialmente la Sala de Audiencias, la Contaduría, la Fundición y la Cárcel; se requirieron ochocientos pesos de plata corriente marcada.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 196, 197