La Virgen de la SoledadEl devoto sentimentalismo popular se complacía sobre todo en los dolores de la Madre de Dios. Después de haber creado los temas de la Piedad y de la Virgen de los Dolores, creó todavía otro, que es el de la Soledad.

El tema tiene una ascendencia muy remota, y su gran tradición se sitúa topográficamente en la “Estación de María”, es decir, en una capilla dedicada a la Virgen, frente al Calvario, donde según la leyenda la Virgen residió desde el momento en que fue consumada la Pasión hasta la Resurrección. La capilla de Santa María en el Calvario era propiedad de los etíopes desde el siglo XIV. Este monumento debió producir honda impresión en el ánimo de los devotos peregrinos que visitaban los Santos Lugares. Fueron ellos quienes transmitieron a Occidente el piadoso recuerdo de la desolación de María.

El arte español se apropió del tema y lo glosó de una manera muy típica y elocuente, con una fastuosa policromía de sentimientos y actitudes.

Encontramos dos tipos de representaciones:

– Las imágenes y bustos aislados, muy frecuentes en el arte español, sobre todo en escultura. Con mucha frecuencia estas tallas tienen elementos añadidos, como pestañas, lágrimas de cristal, etc.

– La soledad de María escenificada, sobre todo en la pintura y el grabado.