Hijo del capitán Juan de Lobato y de doña Isabel Yurac Palla, esposa y hermana de Atabalipa. Fue también cronista muy preocupado por sus antecesores maternos, buen organista de la Catedral, cura de la parroquia de indios de San Blas y predicador y adoctrinador en la lengua del Inga. Contrató en 1652 a Pedro de Rueda, Platero, para enseñar el oficio de platería a Diego de Lobato hijo, durante el lapso de cuatro años.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 274, 295