Este cura beneficiario de la Iglesia Mayor de la Villa de Villar Don Pardo, es decir, Riobamba, fue un artista escultor de origen criollo. Se sabe de su arte por un concierto que suscribió en enero de 1613, en el que se obligó a confeccionar un retablo para la iglesia de San Sebastián del pueblo de Cajabamba. El escultor se comprometió a terminar su trabajo el día de San Juan, en junio de 1613.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 165, 166