Oficial pintor quiteño. Se lo ubica en unas declaraciones de 1744 de Lorenzo Tituaña. Por casualidad, al tratar de localizar una documentación ajena al tema, fueron encontrados once maestros de pintura, entre ellos José Ramírez. También consta allí Miguel de Santiago, el único con sitio en la historia, bien ganado desde luego, pero que parece haber opacado con su luz a los demás que han permanecido completamente olvidados.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 237, 238