Maestro carpintero natural de Quito, indígena de la parcialidad de Gonzalo Amaguaña. En 1859 se concertó con Francisco Muñoz, mayordomo, para hacer una labrada en la Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles del Hospital Real. El artífice recibió cuarenta pesos de a ocho reales.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 182 y 183