Por Real Cédula del 21 de enero de 1558, fue mandado traer para levantar la nueva fortaleza de la Real Fuerza de La Habana, en sustitución de Gerónimo Bustamante de Herrera, el cual no pudo arribar a América por enfermedad. Sánchez trajo consigo catorce oficiales y maestros de cantería. Tuvo que tirar muchas casas aledañas para poder construir La Fuerza, lo cual le brindo a él una gran impopularidad que llegó a oídos de la Corona, lo cual motivó que fuera destituido en 1560, apenas dos años después de iniciadas las obras.

Arquitectura Colonial Cubana, Joaquín E. Weiss, Ministerio de Educación. La Habana, 1994, p. 19