Bordador, vecino de Quito. El 3 de noviembre de 1607 fue llamado por la Catedral para confeccionar un palio de damasco carmesí. El 15 de abril de 1608 Rivera se concierta con el convento de las monjas conceptas, representado por la abadesa doña María Magdalena de Valenzuela, para hacer una casulla, dos almáticas, una capa, un paño de atril y otro de púlpito.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 292,293