Consta a fines del siglo XVII como “Indio, maestro escultor de las obras del convento de Santo Domingo”. Aparece también como capitán y maestro ensamblador en una escritura que realiza para la venta de una casa en San Roque. El 24 de diciembre de 1694 se comprometió a fabricar “…un monumento de madera ensamblado de trece varas de alto, cuatro de ancho, con cuatro evangelistas de cuerpo entero de dos varas y cuarta…”. El monumento llevaría también las estatuas de los doce apóstoles.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 177