San Juan EvangelistaVIDA Y LEYENDA

Era hijo del pescador Zebedeo y hermano de Santiago el Mayor. Fue llamado por Cristo al mismo tiempo que su hermano. Es uno de los tres apóstoles que acompañaron a Cristo en el monte Tabor, durante su Transfiguración, y en el de los Olivos, durante su agonía.

Predicó el evangelio en Judea y Asia Menor. En Roma, donde residía durante la persecución de Diocleciano, fue sumergido en un caldero de aceite hirviente que le hizo el mismo efecto que un baño refrescante. Acusado de magia, se exilió en la isla de Patmos. Después de la muerte del emperador Domiciano, fue autorizado a regresar a Éfeso. El sumo sacerdote del templo de Diana le hizo beber una copa de veneno, pero él no experimentó daño alguno.

PATRONAZGOS

Es el patrón de los teólogos, y en general, de los escritores. Sus numerosos patronazgos de corporaciones se explican casi todos por el suplicio en la Puerta Latina. La cuba de aceite hirviente donde fue sumergido le valió el voto de los bataneros, tintoreros y armeros, particularmente expuestos a las quemaduras, los candeleros o fabricantes de cirios que hacían hervir el sebo y vendían aceite de quemar, los aceiteros o propietarios de molinos y lagares de aceite. Con el nombre de San Juan de la Puerta Latina, también es patrón de los impresores, libreros, encuadernadores, papeleros, copistas de manuscritos, grabadores al buril o talla dulce, porque casi todos los libros de la Edad Media estaban escritos en latín, o quizá porque San Juan aparece representado con frecuencia escribiendo. Pero estos patronazgos pueden explicarse más simplemente por la cuba de aceite. Los impresores empleaban una tinta oleosa que han comparado con el aceite. Otro tanto ocurre con los grabadores. La tela que emplean los fabricantes de papel se macera en cubas y los encuadernadores también emplean pieles curtidas en cubas de madera.

 Puesto que Cristo le había confiado a su madre desde la cruz, se convirtió en Virginis custos y por extensión en Virginum custos, es decir, protector de las vírgenes y de las viudas. A causa de la leyenda de la copa de veneno, san Juan también protegía contra los venenos.

ICONOGRAFÍA

La iconografía de san Juan ofrece dos tipos muy diferentes: joven e imberbe o con los rasgos de un anciano de barba blanca.

ATRIBUTOS

Sus atributos más constantes y característicos son el águila, la copa de veneno, el caldero de aceite hirviente y la palma del Paraíso.

A título de autor de un evangelio tiene como atributo un águila que le sirve de pupitre o le presenta un tintero en el pico. En las miniaturas carolingias, a veces él mismo está representado con cabeza de águila.

En los ciclos de los apóstoles tiene como emblema la copa envenenada, de la que escapa el veneno en forma de dragoncillo. El atributo de la copa envenenada apareció tardíamente, en el siglo XIII. La copa envenenada con frecuencia tiene la forma de un cáliz donde, en lugar del dragón, encima del recipiente se representa una hostia.

La palma que sostiene san Juan no es la del martirio, sino la que un ángel le habría llevado a la Virgen, y que esta, en su lecho de muerte, le confió para que la llevase ante su féretro en el funeral. No es un atributo constante, como la copa, sino ocasional, reservado a tres temas: el tránsito, el enterramiento y la Asunción de la Virgen.

Fuente: Iconografía del arte cristiano, de Louis Réau.