Pintor indígena Quechua. El maestro más favorecido por el mecenazgo de Mollinedo fue, sin duda, Basilio de Santa Cruz Pumacallao. Su carrera había empezado hacia 1661. Al año siguiente firmaba el San Laureano mártir, en el convento de la Merced, que revela a un retratista y pintor religioso de gran aliento. Posteriormente realiza en el convento franciscano una parte de la serie sobre la vida de San Francisco de Asís (1667), obra que despertó la admiración del virrey Conde de Lemos al visitar la ciudad en 1668.

A partir de 1690, Santa Cruz se hará cargo de las principales obras decorativas de la catedral por encargo de Mollinedo, lo que significa su consagración definitiva como pintor. Sin duda un gran exponente de la escuela cuzqueña de pintura.

Nacimiento de San Francisco, Basilio Santa Cruz

Procesion del Corpus Christi