VIDA Y LEYENDA

Diácono nacido en Aragón, cerca de Huesca, y martirizado en Roma en 258. Según sus Hechos legendarios, por humildad lavaba los pies de los cristianos, habría curado a una viuda del dolor de cabeza y dado la vista a un ciego mediante el bautismo. Tres días después del martirio del papa Sixto II, quien lo había ordenado diácono y le había confiado el tesoro de la Iglesia, fue detenido y conminado a entregar dicho tesoro. Pero no quedaba nada de éste, ya que Lorenzo lo había distribuido entre los pobres. Furioso por haber sido frustrado en su codicia, el emperador Decio ordenó que se lo flagelase con varas, se le quemaran las costillas con un hierro candente y que, por último, se lo extendiera desnudo sobre una parrilla dispuesta sobre un manto de brasas.

Este suplicio está desprovisto de toda verosimilitud. Era extraño a la tradición romana asar a los condenados a las brasas, sobre una parrilla. Como este suplicio se atribuye a otro aragonés, san Vicente de Zaragoza, puede conjeturarse que se trata de una invención española, quizá copiada de Oriente, puesto que esta leyenda vuelve a encontrarse en la Pasión de los mártires frigios. También se ha supuesto que podía tratarse de un error de lectura: la expresión passus est habría sido transformada en assus est por un copista que omitió la letra inicial.

PATRONAZGOS

San Lorenzo era el patrón de los pobres, entre quienes distribuyera los tesoros de la Iglesia. Además fue adoptado como patrón por numerosas corporaciones y oficios. Sus funciones de diácono le valieron el homenaje de los biliotecarios, bibliófilos y libreros, porque los diáconos estaban encargados de la guarda de los libros sagrados. Pero sobre todo fue el suplicio de la parrilla lo que le aseguró la mayor popularidad. Se lo invocaba contra el fuego, y se lo consideraba protector de todos los oficios expuestos a las quemaduras: bomberos, carboneros, panaderos, cocineros, asadores, vidrieros y planchadoras.

ICONOGRAFÍA

San Lorenzo, joven y con la cabeza descubierta, viste una dalmática de diácono, sobre la cual, a veces, hay llamas bordadas. Lleva el libro de los Evangelios y una cruz procesional, porque portar la cruz y guardar los Evangelios eran responsabilidad de los diáconos. Una bolsa o un cáliz lleno de monedas de oro aluden a los tesoros de la Iglesia que el papa le confiara y que él distribuyó entre los pobres. Pero su atributo más característico es una parrilla, instrumento de su martirio.

San Lorenzo San Lorenzo

Suele formar pareja con otros santos diáconos: Esteban, Vicente y Ciriaco.

ESCENAS

San Lorenzo es ordenado diácono, San Lorenzo recibe del papa los tesoros de la Iglesia, la caridad de San Lorenzo, la flagelación de San Lorenzo, San Lorenzo asado en la parrilla y el enterramiento de San Lorenzo.

Fuente: Iconografía del arte cristiano, de Louis Réau.