VIDA Y LEYENDA

Uno de los cuatro grandes doctores de la Iglesia latina. Nació en Estridón, cerca de Aquilea en 347, y en Roma fue alumno del famoso gramático Donato. Retórico consumado, además era políglota. Bautizado a los 19 años de edad, en 373 partió en peregrinación hacia Tierra Santa. Entre los años 375 y 378 se retiró en el desierto de Siria para llevar una existencia de anacoreta. De vuelta en Roma en 382, después de residir en Antioquía, se convirtió en el colaborador del papa Dámaso, quien le encargó revisar la traducción latina de la Biblia según el original hebreo y la versión griega de los Setenta. Después de la muerte del papa prefirió regresar a Palestina y en 386 se radicó en Belén, donde terminó la traducción de la llamada Vulgata. Allí murió en el año 420.

Sobre este cañamazo, la Leyenda Dorada bordó una novela que proporcionó a los artistas un material más atractivo que la historia. Los temas más populares son:

– La flagelación de san Jerónimo por los ángeles. Durante un acceso de fiebre, soño que era conducido ante el tribunal de Cristo, que le preguntó si era cristiano o ciceroniano y lo condenó a ser azotado por ángeles. Jerónimo se despertó con contracturas, y juró que no volvería a leer libros profanos.

San Jerónimo

Las tentaciones de san Jerónimo. Francisco de Zurbarán. Monasterio de Guadalupe

– Sus tentaciones en el desierto. Durante su retiro, su piel se volvió negra como la de un africano. A pesar de sus ayunos y mortificaciones, estaba obsesionado por sueños lascivos de danzas de muchachas desnudas. Para hacer penitencia se mortificaba el pecho día y noche.

– El león domesticado. Un día, cuando explicaba la Biblia a los monjes de su convento, vio llegar a un león que cojeaba. Le extrajo una espina de la pata y lo mantuvo a su servicio, encargándole que cuidase a su asno mientras pacía. Unos mercaderes robaron el asno y el león lo recuperó y lo devolvió.

PATRONAZGOS

San Jerónimo es el patrón de Dalmacia. Su culto se ha extendido sobre todo gracias a los jerónimos y más tarde a los jesuatos, que adoptaron su regla. En el Renacimiento se convirtió en el patrón de los humanistas. En nuestros días, a causa de su versión latina de la Biblia, se convirtió en el patrón de los traductores.

ICONOGRAFÍA

La iconografía de san Jerónimo no tiene en cuenta los datos históricos. Son sus atributos la piedra que emplea para golpearse el pecho y la calavera sobre la que medita en el desierto. También el capelo cardenalicio, a pesar de que nunca fue cardenal, y el león domesticado.

Se pueden distinguir varios tipos iconográficos: el penitente en el desierto, el sabio en su celda, el doctor de la Iglesia y el cardenal. A veces aparecen combinados.

San Jerónimo

San Jerónimo. Cosme Tura. National Gallery. Londres

San Jerónimo

San Jerónimo. El Greco. Metropolitan Museum. Nueva York

Fuente: Iconografía del arte cristiano, de Louis Réau.