Enrico Martínez, Heirich Martin, fue cosmógrafo del rey de España, intérprete de la Santa Inquisición, impresor e ingeniero hidráulico.

Nace cerca de 1550 en Hamburgo, Alemania. Heirich Martin castellanizó su nombre a Enrico Martínez, cuando arribó en 1580 a la Nueva España. Fue encomendado por el virrey Luis de Velazco en 1607 para realizar los trabajos de desagüe de la Cuenca de México, que se componía de cinco lagos: Zumpango, Texcoco, Xochimilco, Chalco y Xaltocan.

El plan de Enrico Martínez fue probablemente uno de los proyectos más ambiciosos de la época que consistió en excavar un canal que drenara definitivamente los lagos de la cuenca hacia el Lago de Zumpango. El trabajo comenzó el 28 de noviembre de 1607 y terminó en mayo de 1609. A pesar de su término, la obra que había sido expuesta a la corrosión y gran cantidad de filtraciones de agua, se derrumbó obstruyendo el paso del agua, inundando nuevamente la ciudad durante el gobierno del sucesor de Velazco, el arzobispo García Guerra.

Otro ingeniero hidráulico de origen holandés, Adrian Boot, se oponía a Martínez e insistía en conservar los lagos  con un  sistema de diques similar al que habían utilizado los aztecas un siglo atrás.

El virrey, ante tal disyuntiva, apoyó el proyecto de Martínez; no obstante, sus obras colapsaron ante la más trágica inundación acaecida en 1629, la cual mantuvo a la ciudad cinco años bajo el agua, lo que causó una tremenda animadversión de la sociedad novohispana e hizo que éste terminara en la prisión. Martínez argumentó que aquel fracaso se debía a que su obra no había sido terminada, y prometió que, de permitírsele la continuación de su proyecto, la ciudad jamás volvería a inundarse. Se dice que Martínez fue apoyado por los intelectuales de la época  para continuar con el proyecto hasta 1632, año de su muerte.

En 1887, ya en el México independiente, Porfirio Díaz ordenó al prestigiado escultor, Miguel Noroña que realizara un monumento en honor a Enrico Martínez, quien fue el creador de la primera mega-obra hidráulica de la capital.

Monumento a Enrico Martínez

Trabajó como impresor entre 1599 y 1611, editó libros como la Historia Natural de esta Nueva España y Repertorio de los Tiempos. Fue también intérprete del santo oficio debido a su capacidad para hablar en varias lenguas como son el alemán, latín, español e inglés. Además fue un excelente cartógrafo, a la obra cartográfica de Enrico Martínez se debe el conocimiento de 32 mapas de la costa occidental del Pacífico mexicano, desde Acapulco hasta el Cabo Mendocino en la Alta California.

Enrico Martínez