San Cosme y DamiánVIDA Y LEYENDA

Hermanos gemelos de origen árabe que ejercían gratuitamente la medicina en una ciudad de Cilicia para convertir a sus pacientes a la fe cristiana. Habrían muerto en 287, durante el reinado de Diocleciano.

La pasión de estos hermanos es del todo legendaria. Denunciados como cristianos, se negaron a ofrecer sacrificios a los ídolos. Por ello el procónsul Lisias ordenó que se los azotara. Como ese suplicio no tuvo efecto alguno, los arrojaron al mar encadenados, pero un ángel rompió sus ligaduras y los condujo sanos y salvos a la orilla. Lisias no se dio por vencido. Los hizo atar a postes junto a sus otros tres hermanos y quemar vivos. Los mártires oraron en medio de las llamas, y éstas se volvieron contra los verdugos. Acusados de magia, fueron condenados a lapidación y luego acribillados a flechazos. Las piedras se volvían contra quienes las arrojaban, y los arqueros fueron heridos por sus propias flechas. Como último recurso, el juez ordenó que los decapitasen, al igual que a sus tres hermanos.

PATRONAZGOS

La popularidad de los santos Cosme y Damián se basa en su fama de santos curadores. Patrones de los médicos, de los cirujanos, de los boticarios y barberos, se los invocaba contra la peste, junto a los santos Sebastián y Roque. Por su condición de santos curadores protegían no sólo a los médicos sino también a sus clientes. Por ello se convirtieron en patrones de los hospitales.

A causa de una etimología popular, San Cosme, cuyo nombre en ruso Kuzma se parece a la palabra herrero, se volvió en Rusia patrón de los herreros y herradores.

ICONOGRAFÍA

En su calidad de patrones de médicos y boticarios, están representados en túnica forrada, tocados con caperuza o gorro cilíndrico de doctor. En la mano tienen los instrumentos de su profesión: un maletín de cirugía, un mortero de farmacia, una caja de medicinas, una espátula para untar las pomadas o bálsamos y un orinal. A título de patrones de barberos y peinadores se les da como atributos un peine y una tijera.

Las escenas más representadas son la comparecencia ante el juez Lisias, los santos arrojados al mar, los santos en la hoguera, la lapidación, la decapitación y el entierro.

Fuente: Iconografía del arte cristiano, de Louis Réau.