HISTORIA

San Luis ReyNació en Poissy en 1215, localidad donde aún se muestran las pilas de piedra donde lo bautizaran. Fue coronado rey en 1226, con el nombre de Luis IX. La regencia se confió a su madre Blanca de Castilla. En dos oportunidades el rey se embarcó para marchar en cruzada contra los musulmanes que habían conquistado toda la costa meridional del Mediterráneo, y en ambos casos, las expediciones acabaron desastrosamente. Fue derrotado tanto en Egipto como en Túnez. En ocasión de la cruzada de 1248, lo hicieron prisionero en Damieta, y en 1270 murió de peste frente a Túnez. Su hermano Carlos de Anjou hizo depositar su corazón y sus entrañas en la iglesia abacial de Monreale, cerca de Palermo, mientras que su cuerpo se trasladó a Saint Denis. Fue canonizado en 1297, sólo veinte años después de su muerte. En 1306 tuvo lugar el traslado de su cabeza a la Sainte Chapelle de París, que él hiciera construir para conservar y venerar la corona de espinas de Jesucristo.

Su historia fue popularizada por la Crónica del señor de Joinville, pero el arte se ha inspirado más en el relato edificante de Guillaume de Saint Pathus, confesor de la reina Margarita. De ahí que en la Edad Media se lo haya representado muy poco en el ejercicio real, y en cambio se haya preferido tratarle como a un segundo san Francisco de Asís, coronado, haciéndose administrar la disciplina por su confesor, alimentando a un religioso enfermo de lepra en la abadía de Royaumont, y lavando los pies a los pobres, a imitación de Jesucristo.

PATRONAZGOS

Es el patrón de París y de Poissy, y también de la abadía cisterciense de Royaumont, que es fundación suya. En el siglo XVII se convirtió en el patrón de la monarquía francesa. Los jesuitas adoptaron a san Luis como protector de su orden. Su iglesia parisina de la calle de Saint Antoine se puso bajo su advocación.

San Luis había hecho componer al preboste de los comerciantes, Étienne Boileau, el Libro de los Oficios; por ello numerosas corporaciones parisinas lo habían elegido como patrón: los albañiles y los carpinteros de obra, porque había hecho construir la Sainte Chapelle, los merceros que teníantienda en las galerías del Palacio de la Cité, los bordadores de casullas, costureros, pasamaneros y botoneros, a causa de su generosidad hacia las iglesias, los peluqueros, fabricantes de pelucas y barberos, porque, según Joinville, san Luis estaba “muy bien peinado” y se hizo rasurar la barba antes de la primera cruzada. Según Sauval se habría convertido en el patrón de los fabricantes de ropa blanca, porque había concedido a los comercios de ese ramo la autorización para exhibir sus mercaderías en la calle de la Lingerie. Se lo invocaba contra la sordera a causa de un juego de palabras con su nombre Luis (ouie: el oído), contra la ceguera, porque fundó el Hospicio Quinze Vingts, y contra la peste, de la que fuera víctima. Resulta más difícil explicar la devoción de los pescadores con caña, que también se habían puesto bajo su patronazgo.

ICONOGRAFÍA

Aunque numerosas imágenes de san Luis se hayan destruido en los tiempos de la Revolución, a causa de las flores de lis que lo ofrecían al fanatismo iconoclasta de los jacobinos, su iconografía es aún muy rica. Desgraciadamente, tiene un escaso valor documental, puesto que la costumbre, en tiempos monárquicos, era representar a san Luis con los rasgos del rey reinante.

Los atributos tradicionales de san Luis son el traje constelado de flores de lis, la corona y el cetro, a los cuales se agrega la corona de espinas y los tres clavos de la Crucifixión. A veces tiene en la mano la maqueta de la Sainte Chapelle.

Fuente: Iconografía del arte cristiano, de Louis Réau.