Santa ElenaMadre del emperador Constantino, debe su popularidad sobre todo a la Invención de la Vera Cruz. Nació en Bitinia hacia el 250 y fue convertida al cristianismo por Luciano de Antioquía. Se casó con Constancio Cloro, a quien había conocido en Asia Menor cuando sólo era tribuno militar. Acompaño a su marido en las campañas de Serbia, donde nació Constantino, de Tréveris y York. Pero como Elena no era de origen romano, Constancio Cloro la repudió cuando fue designado gobernador de las Galias por Diocleciano, en el 293. No obstante, y aunque Cloro tuvo tres hijos de su segundo matrimonio, fue al hijo de Elena al que nombró sucesor.

En 324 Constantino conquistó el Oriente. Elena lo siguió a Asia Menor, luego fue a Palestina. Allí hizo construir la basílica de la Natividad en Belén y la iglesia de la Anástasis en Jerusalén, sobre el lugar del Santo Sepulcro. Acerca de la Invención de la Santa Cruz existen muchos relatos divergentes. La emperatriz murió en Tracia en 329.

Patrona de los Caballeros del Santo Sepulcro, también lo era de la corporación de fabricantes y vendedores de clavos. Los fieles se dirigían a ella para encontrar los objetos perdidos. En Rusia se sembraba el lino el día de su fiesta, para que creciera tan largo como su cabellera.

Sus atributos son la corona y el manto imperial, pero el más característico es la cruz que lleva en los brazos o ante la cual está de pie.

Fuente: Iconografía del arte cristiano, de Louis Réau.