La escuela cuzqueña, es sin duda, una de las más representativas y valoradas de América latina. Su peculiar estilo la hace única dentro de las corrientes artísticas; es con Bernardo Bitti, con quien inicia esta manera estilística del Cusco.

El padre jesuita Bernardo Bitti nació en Camerino, Italia en 1548. El 31 de mayo de 1575 llega a Lima, Perú, para “evangelizar por medio del arte”, marcando el verdadero inicio de lo que llamamos escuela cuzqueña de pintura.

Hacia 1583 este jesuita introduce en el Cusco, una de las corrientes más reconocidas del arte europeo, el manierismo, cuyas principales características eran el tratamiento de las figuras de manera un tanto alargada, con la luz focalizada en ellas y un acento en los primeros planos en desmedro del paisaje y, en general, los detalles. En 1585 se traslada a Juli, Puno. Se documenta un retorno a Cusco entre 1595 y 1598, alternando su estancia en esta ciudad, con las ciudades de Chuquisaca y Arequipa incluso hasta 1600. Se hace referencia a una nueva estancia de Bitti en Arequipa hacia 1603 retornando a Lima en 1604, ciudad donde permanecerá hasta su muerte ocurrida en 1610.

Ninguna de sus obras está firmada, pero su estilo es inconfundible, su gran talento lo convierte en el pintor principal y exclusivo de la orden jesuita en Sudamérica.

Coronación de la Virgen - Bernardo Bitti

Bernardo Bitti
Coronación de la Virgen
Finales del siglo XVI