Un retablo popular o exvoto pintado es una pintura anecdótica que se ofrece como símbolo de devoción y agradecimiento a un santo, virgen o figura sacra a quien se atribuye un milagro. Por lo general la técnica utilizada es óleo sobre lámina; sus dimensiones son variables pero pueden fluctuar entre 26 x 50 cm hasta 6 x 10 cm, en ella se representan los sucesos acaecidos por la acción de un accidente, enfermedad o situación adversa.

Comúnmente  la composición de estas obras populares se conforma por la representación simbólica de las personas afectadas, la imagen de a quien se ofrece el retablo, en algunos casos se acompaña de los donantes, y finalmente  un texto para informar sobre los hechos.

Los exvotos del latín ex–voto (por voto), se remontan a los tiempos en que el hombre adopta un sistema de vida sedentario en el Paleolítico Superior, haciendo ofrendas a base de vestimentas, flores y vasijas. Los exvotos cristianos surgen en el siglo V, heredando esta tradición de las culturas paganas se hacían figuras de metal, cera, madera… y representaban objetos a través de los cuales se realizaban milagros.

En el renacimiento surge la figura del donante, el cual ofrece a las iglesias pinturas religiosas en las cuales aparece su retrato, esto es símbolo de su búsqueda de prestigio social. Durante los siglos XVII y XVIII es cuando esta práctica religiosa se populariza en Europa en los principales centros de peregrinación.

En México es durante el siglo XVIII que adquieren su carácter Mexicano, separándose totalmente de la península, aunque ya desde la conquista se tiene noticia del primer exvoto hecho en México, se trata de el Alacrán de Oro, llevado al santuario de Guadalupe en España por Hernán Cortés, en muestra de gratitud por haberlo salvado de la picadura de un alacrán que lo ataca en Yautepec.

Probablemente la figura más destacada en la producción de retablos en México es Hermenegildo Bustos del cual hablare después en este blog.

El exvoto es sin duda una de las formas de arte más interesantes, ya que es producida de una forma sincera y del fondo del alma, aunque en algunos casos su calidad artística no es meritoria, sin duda, se convierten en piezas únicas de un gran valor cultural, ya que a mi modo de ver denotan el sentir de la persona que lo realizó, y nos permiten reflexionar acerca de quién fue o qué hizo en su vida la persona ahí descrita, y asimismo podemos decir cuan efímera es nuestra existencia, que sólo a través de nuestro arte podemos trascender.

Estos son algunos ejemplos de exvotos realizados durante el siglo XVIII y XX:

Ex-Voto Siglo XVIII

Siglo XVIII

Ex-Voto 19211921

Ex-Voto 19251925

Bibliografía e imágenes:

Los retablos populares, exvotos pintados, Rosa María Sanchez Lara, 1990, UNAM
http://www.colonialarts.com
http://www.historia-antiques.com