Pintura


Nació en Popayán, Colombia. En 1796 llegó a Santafé de Bogotá, para trabajar como pintor en la Expedición Botánica. En 1798 se retiró de la Expedición. Debió morir probablemente en Popayán. De él solo se conoce una lámina en negro que va firmada con su nombre y que hace parte de la iconografía de la Flora de la Real Expedición Botánica.

Lorenzo Uribe Uribe, S. J.: “Los Maestros Pintores”. Capítulo XXXI, Tomo I de la Flora de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada. Ediciones Cultura Hispánica. Madrid, 1954.

Hija del maestro Antonio Salas en su segundo matrimonio. Aprendió pintura con su padre y se destacó también en la escultura. Nadie ha seguido su trayectoria ni se ha preocupado por conocer algo sobre su vida. Un Cristo de magnífica factura, que pertenece por herencia a la familia Granizo Costales, lleva la firma de la artista y es la única obra suya que tenemos identificada.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 245.

Nace en 1638 en la ciudad de México, y es bautizado el 23 de septiembre de ese año, hijo de Pedro Ramírez, el viejo e Isabel de Contreras. Fue el tercero de los ocho hijos del matrimonio. Fue hermano de Laureano Ramírez de Contreras, ensamblador. Contrajo matrimonio con Josefa Gómez de Prado o de Rivera, con quien procreó con ella por lo menos ocho hijos: Isabel, Micaela, Miguel, Pedro, Gertrudis (1666), Joseph (1668), Nicolasa (1670) y Antonio (1672). El pintor y su esposa residieron por un tiempo en la ciudad de Puebla. Pedro Ramírez el mozo sobrevivió poco a la muerte de su padre. El 9 de abril de 1679, encontrándose enfermo y no pudiendo asistir a los inventarios y avalúo de los bienes dejados por aquél, otorgó poder al alférez Jerónimo de Savallos para que acudiese en su nombre; así para el 28 de abril de ese mismo año otorgaba testamento ante el escribano Francisco de Prado. Murió el 2 de junio de ese mismo año.

Árbol genealógico

Árbol Genealógico - Pedro Ramírez de ContrerasDe las obras que se tienen noticia son: en la capilla de la Soledad, de la catedral metropolitana, la Oración del Huerto, Ecce Homo, Cadáver de Cristo, la Flagelación y la Calle de la Amargura. En el Museo Nacional de Historia, el retrato del obispo Juan Bohórquez, firmado en 1653. En el Museo de Guadalajara, un Cristo atado a la columna, de 1658, en el templo de San Miguel de México, Jesús atendido por los ángeles de 1656. Y finalmente su obra maestra, obra que por cierto por mucho tiempo se creyó era de Zurbarán, hasta que se descubrió la firma de Pedro Ramírez, la Liberación de San Pedro que fue descubierta en Azcapotzalco. Por esta última obra se puede decir que Pedro Ramírez fue el artista más barroco de México.

Liberación de San Pedro -  Pedro Ramírez

Arte Colonial en México, Manuel Toussaint, UNAM, 1962, p. 115, 116
Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, RUIZ GOMAR C., ROGELIO, NUEVAS NOTICIAS SOBRE LOS RAMÍREZ, ARTISTAS NOVOHISPANOS DEL SIGLO XVII, 2000, vol. XXII, núm. 77, pp. 67-121

Murió el 16 de octubre de 1731. Sus hijos también fueron pintores del siglo XVIII. Se conoce una obra de él, el Linaje Espiritual de San Francisco que existe en la antesacristía de su templo en Puebla, fechada en el mismo año de su muerte.

Arte Colonial en México, Manuel Toussaint, UNAM, 1962, p. 130

Linaje Espiritual de San Francisco - Cristóbal de Talavera

Nace en Alcorisa en 1583. Adquirió su formación artística en Valencia y en Madrid. Al parecer adquirió fama en Valencia, hacia 1630, con un cuadro de Cristo crucificado que no ha llegado hasta nosotros. En 1632 trabaja en la iglesia del Real Seminario de San Carlos Borromeo de Zaragoza y en la Basílica del Pilar.

Sirvió al prelado Juan de Palafox y Mendoza, con quien partió a México cuando aquel fue nombrado obispo de Puebla de Zaragoza entre 1639 y 1649. Allí diseñó la cúpula de la Catedral de Puebla y pintó seis lienzos para la decoración de la capilla del Sagrario o de los Reyes.

Se ordenó sacerdote y, a la muerte de Palafox, fue llamado para ser capellán del cardenal Baltasar Moscoso y Sandoval, arzobispo de Toledo, para trabajar en la sede catedralicia como arquitecto y pintando para ella los lienzos de san Pedro y san Pablo. En 1660 murió, tras declararse “cansado de trabajos pesados” y sufrir una profunda melancolía —hoy diríamos depresión— en Toledo.

Su única obra ejecutada con seguridad por Pedro García Ferrer, y fechada en 1632, es el Martirio de San Lupercio del retablo de la capilla homónima de la iglesia de San Carlos Borromeo del seminario zaragozano. La obra presenta la imagen del martirio del santo contemplada por don Lupercio Xaureche y Arbizu como orante y donante del retablo. El cuadro se adscribe al tenebrismo de Caravaggio y en él destaca el dibujo de las cabezas de las figuras y el colorido en tonos cálidos.

Altar de los Reyes - Pedro García Ferrer

Oficial pintor quiteño. Se lo ubica en unas declaraciones de 1744 de Lorenzo Tituaña. Por casualidad, al tratar de localizar una documentación ajena al tema, fueron encontrados once maestros de pintura, entre ellos José Ramírez. También consta allí Miguel de Santiago, el único con sitio en la historia, bien ganado desde luego, pero que parece haber opacado con su luz a los demás que han permanecido completamente olvidados.

ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 237, 238

Juan Pedro López nació en Caracas en 1724 siendo hijo de padres canarios, naturales de la isla de Tenerife. Casó con doña Juana Antonia de la Cruz Delgado, también de origen canario, de quien tuvo trece hijos. Su casa y taller estaba situada en el callejón de la Merced, a espaldas del convento del mismo nombre. Precisamente, la esquina donde vivía, actualmente esquina de la Luneta, fue llamada en su tiempo “esquina de Juan Pedro López”. Trabajó en varias obras conjuntas con el dorador Pedro Juan Álvarez Carneiro, su compadre, y con el tallista Domingo Gutiérrez, quien hizo varios marcos y retablos donde se incluyeron obras suyas.

Su copiosa producción, con temas basados en grabados y en la que no es de descartar la intervención de un equipo de ayudantes, fue casi toda de género religioso. Se sabe que pintó algunos retratos, de los cuales sólo se conoce el de la fundadora del Convento de Carmelitas Descalzas de Caracas, hoy en el Museo de Arte Colonial. También destacó como escultor así como en su profesión de dorador, habilidad que desarrolló dorando los retablos que construyó el mismo Gutiérrez y los hermanos Tomás y Martín de Ordozgoiti para la iglesia de San Francisco o para la Catedral de Caracas. López falleció en esta misma ciudad en 1787 y fue enterrado en la iglesia del convento de la Merced.

Juan Pedro López

Santa Teresa de Jesús - Juan Pedro López

Reina y Pastora de la Iglesia - Juan Pedro López

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